Jesús y tu dolor

Salmo 147: 3: “El sana a los quebrantados de corazón, Y venda sus heridas”.

Dios no solamente tiene el poder de sanar la enfermedad física, la Biblia enseña que Él también puede sanar el corazón. Ahora bien, las heridas que más dejan dolor y huellas en el corazón, son las emocionales. El cuerpo tiene la capacidad de curarse o de auto curarse, pero el corazón no. Y muchas veces, las heridas emocionales son las causantes de enfermedades físicas, por eso, Satanás está más interesado en enfermar el corazón que en enfermar el cuerpo. Lo interesante es que, la ciencia médica ha sido muy efectiva en los dolores físicos, pero no ha podido ser tan efectiva para los dolores emocionales, y es allí en lo que Jesús es especialista, porque Él es capaz de sanar a todo aquel al que le han quebrado el corazón.

Todos los seres humanos han pasado por dolores, heridas y quebrantos emocionales. Jesús también sufrió innumerables dolores de este tipo, la Biblia le llama “varón de dolores, experimentado en quebrantos” (Isaías 53:3), y no fue solamente experimentado en el dolor físico, sino en el del corazón, por eso estaba en el Getsemaní en gran angustia y aún no estaba en la cruz padeciendo el dolor físico, pero en ese lugar estaba experimentado el dolor del corazón. Él experimentó todo lo que un ser humano puede experimentar en el corazón: traición, rechazo, vergüenza, humillación y decepción. Así que, si te sientes solo en tu dolor, es necesario que conozcas a un ayudador, su nombre es Jesús, quien fue probado y tentado en todo, por ello, Él es poderoso para socorrer a aquellos que también están experimentando este tipo de dolor.

Dios está dispuesto a sanar las heridas de los quebrantados de corazón. En el lugar en el que la medicina no puede sanar, Él sí lo puede hacer; ese corazón fraccionado en mil pedazos Jesús lo va a volver a armar, para que de esta manera puedas volver a soñar, porque el futuro le pertenece a los que no se rinden. No importa qué tan duras hayan sido las circunstancias que te han tocado vivir, sigue soñando y sigue creyendo. Dios va a reconstruir de nuevo aquello que estaba destrozado, porque Dios restaura lo que está roto, ¡créelo! Y dice la Biblia que “a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan bien” (Romanos 8:28), y aunque no entiendas lo que te está pasando, hay una gran verdad, y es que Jesús te ama y no te va a desamparar; Él sana a los quebrantados de corazón y está en control. ¡Vence el dolor y sigue soñando!

Romanos 15:13: “Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo”.

Tu Dios es el Dios que da esperanza. No te centres en lo que no entiendes y que pueda estar turbando tu vida, céntrate en las verdades de la Palabra, en las promesas de Dios, pues, Él es quien resucita los sueños, ¡Él es el esperanzador! La Biblia habla de una mujer herida, debido a que era rechazada por la sociedad, pues no podía tener hijos; esta mujer se llamaba Ana y era esposa de un sacerdote del momento. La gente veía a Ana y la criticaba, sin conocer el por qué de su situación, y esto les aconteció a muchos hombres y mujeres en la Biblia, como a David, Gedeón, y otros más. Y cuánta gente te juzga porque no conocen tu dolor, pero el único que conoce lo que estás pasando y te entiende es Jesús. Él hoy quiere vendar tus heridas, borrar el pasado y devolverte el valor para que vuelvas a soñar. Así que, tú no eres lo que la persona que te hirió te dijo que eras, eres lo que Dios te dice que eres, y lo que Él está soñando para ti. Cuando Dios te da valor, ¡nadie puede quitártelo! ¡Dios va a restaurar tu corazón!