“Jesús y la Oración” “Escuela de Oración” (Clase N°9)

Nunca olvidemos que tenemos un adversario, ese es el diablo y debemos estar preparados para vencer a la dificultad. La Palabra de Dios te da los recursos para vencer ese problema, la Biblia dice que Dios te ha dado armas espirituales y no carnales, una de ellas es la oración.

Existen muchos creyentes que usan la negación y evaden la dificultad. Debemos saber que la fe no niega la situación actual, la fe cambia esa circunstancia. Vemos que cuando los enfermos iban a ser sanados por Jesús, les decía que esa enfermedad era para que Dios fuera glorificado.

¡No niegues el problema! Debes aceptar que el problema existe, atácalo con fe, ora a Dios y declara su Palabra. Si tienes problemas, pero los escondes o no los enfrentas, nunca verás un milagro. Recuerda las palabras de David cuando le exclamó a Goliat: “Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado…” (1 Samuel 17:45).

Cuando tus problemas son grandes, tu fe será aumentada, esas circunstancias no son para dañarte, sino para prepararte para la victoria que se aproxima. Dios permitió que Satanás tentara a Jesús, lo que el Padre permita para tu vida no es para dañarte.

Lucas 22:39-43: Y saliendo, se fue, como solía, al monte de los Olivos; y sus discípulos también le siguieron. Cuando llegó a aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación. Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró, diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. Y se le apareció un ángel del cielo para fortalecerle.

Aquí vemos que la oración es la solución para enfrentar un problema. Ora cuando estés frente a la adversidad, pero no uses la oración para manipular a Dios, Él siempre hará su voluntad. No esperes vencer ese problema después que te haya hecho daño, no niegues el problema. La oración es una forma de no ceder ante la aflicción, ora para que esa circunstancia no te derrumbe. ¡Dios te ayudará a salir de allí!

Jesús demostró que la oración es el arma más poderosa dada a los hombres. Orar siempre le dio la fortaleza del cielo para enfrentar su situación.

Los problemas hacen que una iglesia o una familia oren intensamente. Jesús tuvo muchos problemas, pero nunca dejó de orar. Si estas orando y la situación empeora ¡alégrate! porque tu victoria viene de camino, Jesús siempre vio respuesta en sus oraciones al recibir fortaleza para vencer.