“Jesús y la Autoridad”



Muchos piensan que tener posiciones de poder implica tener autoridad, pero no es lo mismo tener posiciones de influencia y de poder que tener autoridad moral y espiritual. Dios le dio a Jesús una posición de poder y autoridad. Cuando a una iglesia se le ha revelado la autoridad de Dios puede pelear la batalla en cada circunstancia y por este país y ganar. ¡Sin autoridad es imposible ganar sobre la adversidad!

La autoridad en nuestra vida no es producto de nuestros propios esfuerzos, sino es la herencia que hemos recibido como resultado de lo que Jesús hizo por nosotros en la cruz. Jesús calificó como mediador. Muriendo en la cruz y derramando su sangre demostró que Él tiene la autoridad para ser un mediador.

Tienes autoridad por la herencia de Dios para matar serpientes, pero ¡ten cuidado como vives tu vida! Porque ese poder y esa autoridad no son para vivir como quieras, sino para vivir según los estándares de Jesús. Cuando tienes una vida con Jesús, aunque peques, estarás batallando contra la debilidad con sinceridad, y esa es la gente que Jesús ama.

Jesús dijo:Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.” (Mateo 16:19) Cuando una iglesia ejerce su autoridad se enciende un fuego que ahuyenta las serpientes y los escorpiones de Satanás. Al diablo le angustia que desarrolles la autoridad que Dios te ha dado, ¡en ti está el Rey de reyes y Señor de señores! Esa es una herencia que aunque no la trabajamos ni la merecemos, la recibimos porque somos sus hijos.