“¡Jesús resucita mi esperanza!”

Juan: 11: 17-19: “Vino, pues, Jesús, y halló que hacía ya cuatro días que Lázaro estaba en el sepulcro. Batanea estaba cerca de Jerusalén, como a quince estadios; y muchos de los judíos habían venido a Marta y a María, para consolarlas por su hermano”.

Ya no podemos vivir según nuestra vieja manera de vivir, donde las emociones nos manejaban en cada circunstancia, debemos mantenernos en la fe de Cristo, con un espíritu fortalecido. Eres un hijo o una hija de Dios, cambia la manera de hablar y despierta la fe, como alguien que tiene esperanza, porque los valientes son los que arrebatan y conquistan milagros en sus vidas.

Tú y yo somos llamados a caminar en la fe de Dios. Jesús mira nuestro corazón y actitud cuando nos enfrentamos a cualquier problema. Estarías en un error si caes en la conmiseración a causa de las adversidades, ¡cambia ese corazón abatido, es hora de despertar y desafiarse en la fe!

 Dios quiere que nos levantemos y nos ayudemos los unos a los otros, Dios empezará a abrir camino y bendecir tu vida, pero no para que acumular para tu conveniencia sino para ser dadores los unos con los otros y ayudar al necesitado.

Juan 11: 20: “Entonces Marta, cuando oyó que Jesús venía, salió a encontrarle; pero María se quedó en casa”.

Los problemas hacen que despierte en ti un espíritu de oración, para clamar  sin descansar hasta ver el milagro. Un creyente que tiene el Espíritu Santo recibe sabiduría para vencer cualquier circunstancia, debemos vivir de acuerdo a lo que Jesús diga y haga de nosotros. Tú puedes cambiar cualquier situación con fe. No dejes morir la esperanza que hay en ti, no te entregues al desgano y a la situación, mantén tu esperanza en Jesús.

Jesús te dice esta noche, “Tu esperanza resucitará”. La apatía y la queja alejan la bendición siendo semejantes al repelente para los insectos. ¡Cuando crees y oras encuentras la fortaleza! La esperanza trae vida a un hogar. Dios nos da la habilidad para ser creativos y funcionar en la fe de Jesús.

Nehemías 8: 10: “Luego les dijo: Id, comed grosuras, y bebed vino dulce, y enviad porciones a los que no tienen nada preparado; porque día santo es a nuestro Señor; no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza”.

Cree en Dios ante cualquier problema y las esperanzas resucitarán de nuevo en tu vida. Juan: 11: 25: “Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá”. Cuando te llegan nuevamente las esperanzas, vuelves a tener vida, puedes visionar tu milagro y obtenerlo, porque estás colocando tu fe en Aquel que resucitó: Jesús.

Juan: 11: 40 “Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios? Por eso, creamos y oremos que veremos la gloria de Dios en Venezuela. Ten tus manos y corazón abiertos, porque verás la gloria de Dios en tu vida.