“Jesús ¿Religión o Reino?”

Reino es poder, gobierno y autoridad y si la Iglesia no está ejerciendo autoridad o influencia, no es el Reino de Jesús, quien con su influencia logró dividir la historia en dos. El mundo tiene un concepto de Jesús como el líder más grande que ha caminado en la tierra, y suscriben su poder, su vida y enseñanzas a un círculo solo religioso; ¿No fue un líder en otras áreas? ¿No tiene nada que enseñarnos sobre economía, gobierno o autoridad? Eso es una mentira del diablo, porque cuando leemos la Biblia vemos que no es así. La Biblia no es un libro religioso y Jesús no vino a fundar una religión, vino a conquistar un Reino, que es totalmente diferente. Él nunca se llamó a sí mismo sacerdote o profeta, vino a recuperar lo que Adán perdió, porque Dios no le dio a Adán una religión le dio un Reino.

Jesús vino a recuperar lo que le pertenece por derecho, un Reino, el mundo y los que en él habitan. Él no pertenece a un grupo, es el Dios del mundo. Quieren suprimir a Jesús a un pequeño grupo cuando Él no es eso; Jesús era del linaje de David, ¿por qué? Porque David fue un rey, un gobernante, un político. A Jesús se le dice Rey de reyes, el que manda sobre los gobernantes. Pilatos, que era un gobernante del sistema donde Jesús creció, el cual estaba totalmente politizado y su sistema romano gobernaba toda la ciudad, Jesús crece en ese ambiente político romano. Pilatos escuchaba de la fama de Jesús y quería conocerle. Un día le informan que los jueces habían apresado a Jesús y se lo traen a él para que lo sentencie. Cuando lo ve le dice: ¿Eres tú el rey de los judíos? Porque el estereotipo de los gobernantes no lo cumplía Jesús, Él era una persona humilde. Jesús ejercía su autoridad de una manera justa, Él venía a servir aunque era un Rey. Dios es diferente y su Reino no es de esta tierra, aunque es para esta tierra.

Daniel 7:26: “Pero se sentará el Juez, y le quitarán su dominio para que sea destruido y arruinado hasta el fin, y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán”.

No permita que nadie lo vea como un ciudadano de tercera categórica, tenemos un ADN diferente, somos hijos de un Rey.

Mateo 4: 17: “Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado”.

Cuando recibimos a Jesús, no recibimos una religión, recibimos una relación. Dios tiene un camino elevado, porque tiene un pensamiento elevado; y quiere cambiar tu manera de pensar para cambiar tu camino, y si cambia tu camino, cambia tu destino.

Mateo 5:20: “Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos”.

Jesús mencionó a sus discípulos que si su comportamiento no era más elevado que el sistema religioso, no podían entrar al Reino de los cielos. El Reino de Dios siempre va a estar más elevado que el sistema religioso, la Iglesia que tiene Reino estará por encima del estándar normal. El comportamiento de alguien que tiene Reino es diferente al de alguien que no lo tiene.

Mateo 6:9: “Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra”.

Jesús enseñó a orar para que el Reino de los cielos viniera a la tierra, el religioso ora para llevar la tierra al cielo. La idea es que la Iglesia afronte los problemas y no se escape de ellos. Si hay enfermedad, que venga el Reino; si hay adversidades, que venga el Reino. Jesús nos enseñó a orar para que el gobierno de Dios y su autoridad vengan a esta tierra.

Mateo 13: 11: “El respondiendo, les dijo: Porque a don os dado fe los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado”.

Jesús sabía que las multitudes estaban interesadas en los peces y los panes, es decir, en las añadiduras del Reino; pero no querían Reino. Los discípulos habían dejado todo por seguir a Jesús, se les reveló el Reino, e igual pasará con los que quieran estar con Él y lo busquen verdaderamente. Jesús sabía que sus discípulos estaban interesados en seguirlo. Se le revelará el Reino de Dios a aquellos que persigan, busquen, escudriñen y quieran aprender. Preguntarán cómo podemos estar en este Reino, para ello debe haber un nacimiento interior y espiritual. Necesitamos cambiar nuestra manera de pensar, y cuando Jesús viene a nuestra vida y tenemos un encuentro real con Él, puede cambiar nuestra manera de pensar, nuestro futuro y destino. Dios tiene el poder de transformar un individuo, una familia, un país y al mundo entero. Él vino a anunciar el evangelio de Dios, pues el gobierno de los cielos llegó para establecerse en la tierra y hacer que gobernemos junto a Él.