“Jesús, la mayor influencia”

Estamos viviendo tiempos de avivamiento donde Dios será el único Señor de este país. No hay amenaza que pueda tener a los jóvenes para hacer su voluntad.

Hebreos 1:2: “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo”

Para este tiempo, la única voz que habla para tu vida es la voz de Jesús. Jesús es superior a Isaías, Jeremías y todos los que fueron antes de Él, porque ha ninguno se le ha llamado Hijo de Dios, Alfa y Omega o se ha sentado a la diestra de Dios. Por eso, hablaremos de Jesús.

La religión organizada no se conformó con llevar a Jesús a la cruz sino que llevaron guardias a la tumba para que nadie supiera que había muerto, pero había mujeres que preguntaban dónde estaba Jesús. Entonces, siempre hay gente que está buscando a Jesús y no se conforman con estatuas, libros o un sermón que cuente sus hazañas, porque Él no es historia, es el presente.

Hay ángeles que están guiando a las personas al lugar donde pueden encontrar a Jesús, no se puede buscar a Jesús entre los muertos. No importa que el sistema lo trate de ocultar porque no pueden dar golpes contra un aguijón.

Jesús comenzó su ministerio y lo primero que dijo fue “el tiempo se ha cumplido” porque comenzó un cambio de época y al haberlo, hay un cambio de influencia. El Reino de Dios no es religión, es la influencia del Rey sobre un territorio. Significa que es un cambio de época donde el Reino de Dios se acerca a la tierra para influenciarla y dominarla. Quien te domina es tu señor, si te domina la ira o cualquier cosa, ese es tu rey.

La iglesia debe ser una antorcha encendida en lo alto de los montes. Estamos viviendo tiempos de avivamiento. Una iglesia puede tener mucha gente pero influenciar poco o por el contario, ser pequeña e influenciar mucho. Lo vemos en David que venció a Goliat a pesar que era más pequeño.

Antes que Adán se alejara de Dios, el espíritu ejercía mayor influencia sobre los sentidos. Dios no nos hizo para ser esclavos de los sentidos y de los sentimientos, Jesús vino para hacer un cambio de influencia, entonces ya no eres dominado por lo que ves, sino por lo que crees. Abraham creyó esperanza contra esperanza, estamos ahora bajo la influencia del Rey de Reyes, no caminamos por lo que vemos, sino por lo que creemos.

No te dejes influenciar por lo que ves, cree más allá de lo que estás viendo u oyendo y lo imposible, será posible. La influencia del cielo llegó a la tierra y se acabó el tiempo donde el hombre era esclavo de sus sentidos. Ahora, a través de Jesús recuperará su relación con el mundo espiritual, de donde proviene todo lo que fue creado y que es tan real como el aire que respiramos. El Reino de Dios se acerca a nosotros para influenciar y traer un cambio.

Jesús todo lo que tocaba, lo cambiaba. Por eso debemos predicar en los lugares donde abunda el pecado, para que sea transformado por Jesús. Para el sistema religioso, la iglesia no puede acercase al pecado y es un sistema que quiere encerrar a Jesús, pero ese no es Él, porque andaba con el pueblo y comía con los pecadores, porque sabía que era la mayor influencia.

Cuando se sentaba a la mesa, su luz disipaba las tinieblas. Así que cuando vas a la playa, ¿por qué te contaminas y te dejas influenciar? Tú eres quien influencia a las personas y el ambiente. La iglesia debe dejar esa falsa doctrina de que no puede acercarse a los pecadores, han hecho a la iglesia tener miedo y terminó escondida en templo, perdió el poder y la autoridad. No olvidemos que somos la luz del mundo y la sal.

El ayuno y la oración no son para ser expertos y diestros, son herramientas para traer el Reino de los Cielos a un país. Entonces si ayunamos u oramos, pero no influenciamos a un país, entonces ¿qué estamos haciendo? La religión siempre nos criticará, pero nosotros vivimos para agradar a Jesús.

Mateo 13:33: “Otra parábola les dijo: El reino de los cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo fue leudado.”

Un poco de levadura tiene la capacidad de leudar a una gran cantidad de masa de harina. Jesús nos está diciendo que no miremos las circunstancias porque solo son pocas medidas de harina. El Reino de los Cielos tiene el poder de vencer a los grandes gigantes ¡Se trata de influencia! Un poco del Reino de Dios cambia al país y a los corazones de los venezolanos. Por eso estamos predicando, el Evangelio de Jesús tiene el poder de cambiar los corazones. No importa lo que pienses o sientas. Jesús y su Palabra son tu mayor influencia ante la adversidad.

¿Qué te influencia más? ¿Lo que crees o lo que te dicen tus ojos? Los hombres exitosos no se dejan llevar por sus sentimientos. Si quieres ser exitoso deja que Jesús y la Palabra de Dios sean tu mayor influencia.

El Reino de Dios no se mide con los números, se mide por su influencia. El Reino de los Cielos no ve tamaño o perfección, ve corazones que le crean. Deja que la Palabra de Dios sea la mayor influencia en tu vida. Tal vez has tenido muchos problemas por dejarte llevar por los sentimientos o la circunstancias. Los sentimientos te pueden engañar, porque engañoso es el corazón más que todas las cosas. Cuando no dependes de tus sentidos, eres estable en tus decisiones, en tu matrimonio, trabajo y tu servicio en la iglesia.

El cielo es nuestra mayor influencia y estamos aquí para ser sal de la tierra y luz a las naciones. Jesús le advirtió a la iglesia que deja de ser influencia, que se quedará sin Reino de Dios. El Reino te da influencia y quiere bendecirte para que prediques el mensaje de Salvación de Jesucristo. El Reino busca influencia para cambiar, transformar corazones y bendecir vidas. Ya no estás bajo la influencia del alcohol o la circunstancia sino bajo el Rey de Reyes y Señor de Señores ¡Jesucristo!