“Jesús es suficiente” (Servicio Especial)

Jesús ha sido suficiente y no hay otro motivo de vida que servirle a Él. Desde las áreas en las que Dios pueda usarnos debemos estar dispuestos a servirle, no necesitamos un cargo porque el servicio debe nacer desde el corazón y no desde la posición, porque esta no es importante para el servicio; pero sí el corazón. Jesús es suficiente, por lo que no necesitamos de nadie más para ser santos; la santidad no es el producto de un líder que todos los días le dice a la gente lo pecadora que es; no es el resultado de un ramillete de normas, sino que nace de una relación espontánea con Jesús.

1 Pedro 2:24: “quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.”

Jesús es la única garantía para ser santos y sanos. El derecho a ser santo y sano no lo da el pastor ni ninguna obra que se haga, solo Jesús puede darlo y nadie puede hacer nada para recibir algo más de Él, porque todo lo que Jesús da se recibe por gracia. Si creemos en el sacrificio de Jesús y en su sangre preciosa, somos santos, y si creemos que Él llevó toda enfermedad en la cruz del Calvario y por su herida fuimos curados, somos sanos. Jesús es suficiente y no necesitamos nada más que creer en Él.

Colosenses 2:13-14: “Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz.”   

Jesús es la única esperanza para ser justos, nadie es justo por sus propias fuerzas, así que, para que seamos justos, Él debe justificarnos. Jesús nos perdona y ya no hay delito para nosotros, pero para que hubiera una clase de justificación sobrenatural, soberana y sin ninguna discusión en todo el Universo, tenía que venir del sacrificio de Jesús en la cruz, el cual anuló todo decreto que había contra nosotros. Y solo por medio de Jesús somos justos, santos, sanos y salvos.

Jesús es la mayor manifestación de amor del cielo hacia la tierra, siendo nosotros tan imperfectos recibimos un amor perfecto, y eso solo por la gracia de Jesús, cuando entendemos esto, empezamos a ser más tolerantes como seres humanos. El único que justifica es Jesús con su amor y no por las obras.

Jesús es la única oportunidad de ser librados del mal. Si somos oprimidos por el mal, no necesitamos una sesión de liberación, porque Jesús tiene autoridad sobre todo lo que está en el Universo y la depositó sobre su Iglesia; por lo que ninguna potestad, principado o demonio tiene autoridad sobre nuestra vida, porque dentro de nosotros está el mayor liberador de todos.

Jesús es la máxima revelación para dar. A Jesús no le quitaron la vida, no, Él la dio, por eso la mayor revelación para dar es Él y no un ser humano. Hay algo que tiene más valor que el dinero y es el tiempo, por lo que si Jesús dio su vida por ti y por mí  ¿por qué no dar todo por Él?

Jesús es la mayor muestra de cambio para un individuo, porque Él cambia vidas para bien y para siempre. Debemos cambiar hacia mejor, no podemos seguir siendo los mismos porque si estamos en Cristo nueva criatura somos. Nuestro modelo debe ser Jesús, dejemos las apariencias y vivamos en Jesús y por Jesús.

Jesús es el único fundamento de toda edificación sólida y estable, así que edifiquemos nuestro matrimonio, negocios y vida en Jesús. Para lograr estabilidad, necesitamos a Jesús, porque quien lo tiene a Él en su corazón de forma ferviente, tiene una vida estable, y esa estabilidad le permite generar estabilidad en todos los que le rodean. El que tiene estabilidad en su vida, siempre espera lo mejor, porque el que está en Jesús no ve derrotas, sino victorias.