“Jesús es el poder de una vida indestructible”

“Y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.” (Mateo 3:2) Estas fueron las primeras palabras de Jesús al comenzar su ministerio y están registradas en los cuatro Evangelios. Cuando se dio a conocer lo hizo predicando en el pueblo de Israel a los judíos, este pueblo se consideraba el único pueblo de Dios. Se creían los únicos descendientes de Abraham y se sentían exclusivos porque Dios les dio los 10 mandamientos. Los judíos eran personas que hacían muchas celebraciones y vivían de acuerdo a muchas normativas religiosas. Se consideraban la nación más cercana a Dios, pero Jesús, Dios hecho hombre, se les acercó y les dijo, “El Reino de los cielos se ha acercado”. Eso quería decir que a pesar de todos los años que tenían practicando las normas religiosas, eso no los había acercado a Dios. Jesús les hace saber que gracias a que se le había acercado, el Reino había llegado a ellos, porque el Reino siempre había estado lejos.

El pueblo de Israel creía que estaba cerca del Reino de los cielos, pero Dios tuvo que enviar a su propio Hijo para acércalos a ese Reino. Practicaban esas normas porque pensaban que los hacían merecedores del Reino. Las palabras de Jesús les molestaban a la élite religiosa que hoy día sigue en el mundo, porque no son personas, es un espíritu. Esa gente ha secuestrado a Jesús y lo ha convertido en un Jesús elitesco que solo está cerca de creyentes que tienen mucho intelecto y guardan los mandamientos, por eso les hacían creer a las personas que necesitaban ir a ellos para que Dios les hablara.

En el Antiguo Testamento, Dios levantó a muchos hombres que eran su voz para el pueblo, pero Jesús llegó para decirles a las personas que había llegado un nuevo tiempo y había pasado esa época, porque se había acercado ese Reino contenido en un hombre, que se hizo siervo siendo Rey para salvar a la humanidad, que no tenía un ejército, pero conquistó al mundo; no tenía un título universitario y le llamaban Maestro; no tenía un cargo y le llamaban Rey y Señor. Es el único que dice la Biblia que es digno de tomar los libros del cielo y desatar sus pergaminos.

Ahora que el Hijo de Dios está en el mundo, pasó la época de Moisés, es la época y el tiempo de Jesús. Jesús siempre tuvo conflicto con los judíos porque no entendían el cambio de época, querían vivir según las leyes pasadas. Él siempre les dijo que era mayor que esos hombres, porque Él es el Camino, la Verdad y la Vida. Todos esos hombres murieron y están enterrados, ahora es el tiempo de Jesús, el Sacerdote Eterno que recita la Biblia. Jesús no ha muerto, sus huesos no están en una tumba, Jesús está vivo y su época no ha pasado, Él sigue vigente hoy para ti.

Esos hombres están enterrados en una tumba, pero los huesos de Jesús no los podrán conseguir, porque es el único que ha resucitado. El tiempo de Jesús no ha pasado, su época no fue cuando estaba en Israel, porque Él resucitó. Por eso, llamamos a este movimiento “La Revolución de Jesús” y por eso esta Revolución nunca morirá porque Él es eterno.

En el pasado, se levantaron avivamientos pero cuando sus líderes murieron, se extinguieron, pero hay un avivamiento que no se apagará porque está liderado por alguien eterno que es Jesús. Si levantamos a Jesús la obra nunca se parará.

Venezuela tuvo 300 años bajo el dominio del imperio español, donde los venezolanos eran enseñados que eran una raza inferior, no tenían derecho a la educación, nacían para ser esclavos de la élite española y ellos aceptaron su destino, pero cuando Simón Bolívar se levantó para liberar la nación, estos venezolanos no lo apoyaron, sino después de varias guerras de independencia, porque los españoles los habían culturizado en que su propósito era ser esclavos y eran inferiores a la elite que los oprimía. Por eso, Simón Bolívar dijo que era más fácil, libertar a una nación libre que a una con mentalidad de esclavo. A Bolívar le costó que se unieran a su visión porque tenían una mentalidad de esclavos.

Juan 10:7 “Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas”

El sistema religioso ha hecho lo mismo con los creyentes, es una elite religiosa que ha secuestrado a Jesús y le han dicho a la gente que no tienen derecho a acceder a Él porque no son santos o no guardan los mandamientos y rituales. Para ellos no es el Jesús que caminaba por las calles, sino un Jesús que solo es accesible para un tipo de personas, ellos creen que pueden decidir quién es apto delante de Dios, pero Jesús dijo que Él es la Puerta por donde entran las ovejas.

Si Jesús es la Puerta, Él decide quien accede a Él, no lo elige un pastor o una élite religiosa, ahora hay muchos que se creen “puertas”, pero el único es Jesús. La gente descubrirá que Jesús es suficiente y que no necesitan más nada fuera de Jesús.

Aquí estamos empujando y en algún momento el país se dará cuenta que Jesús no es de una élite religiosa, sino que es del pobre, el fuerte, el débil, el santo y el que no lo es, del que se congrega y el que no lo hace. Cuando Venezuela se de cuenta de eso, vendrá la guerra espiritual más grande para libertar a esta nación.

Dice la Biblia que el imperio egipcio oprimió tanto al pueblo de Israel, que ellos clamaron a Dios. Venezuela lleva 200 años de historia como república y creo que llegó el momento en que Venezuela se de cuenta que Jesús ha sido limitado y secuestrado por un espíritu que condena a la iglesia.

Hebreos 7:11-13: “Si, pues, la perfección fuera por el sacerdocio levítico (porque bajo él recibió el pueblo la ley), ¿qué necesidad habría aún de que se levantase otro sacerdote, según el orden de Melquisedec, y que no fuese llamado según el orden de Aarón? Porque cambiado el sacerdocio, necesario es que haya también cambio de ley; y aquel de quien se dice esto, es de otra tribu, de la cual nadie sirvió al altar porque manifiesto es que nuestro Señor vino de la tribu de Judá, de la cual nada habló Moisés tocante al sacerdocio.

Dios profetizó que se levantaría un sacerdote del linaje del Melquisedec, uno de quien no se sabía su procedencia. Jesús vino de la tribu de Judá y según las reglas alguien que venía de esa línea no podía ser sacerdote. Dios levantó a Jesús y no lo hizo por la línea sacerdotal, Él rompió con eso. Jesús nació en un pueblo que no era bien visto. Dios rompió con los monopolios religiosos, nadie es dueño de Dios, porque Él es dueño de las naciones.

Hebreos 7:14-16: “Porque manifiesto es que nuestro Señor vino de la tribu de Judá, de la cual nada habló Moisés tocante al sacerdocio. Y esto es aun más manifiesto, si a semejanza de Melquisedec se levanta un sacerdote distinto, no constituido conforme a la ley del mandamiento acerca de la descendencia, sino según el poder de una vida indestructible.”

El poder que había en Jesús no venía porque Él provenía de una élite, su autoridad y poder nacen de su propia vida y relación con Dios. Hoy día esto se ha olvidado y vemos que las personas allegadas a los pastores creen que pueden tener autoridad sobre los creyentes. Dios rompió con eso y permitió que Jesús fuera diferente para dar ejemplo de que así no se hacen las cosas en el Reino de Dios.

Hebreos 7:17-18: “Pues se da testimonio de él: Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec. Queda, pues, abrogado el mandamiento anterior a causa de su debilidad e ineficacia”

Jesús no ha perdido vigencia, lo que te da autoridad no es ser cercano al líder sino tener una relación con Dios. Jesús no se alardeó de lo que era para obtener autoridad e incluso cuando vino a la tierra y se hizo servidor, de esa manera el pueblo lo amó y obtuvo autoridad. Todos quieren liderar pero no quieren servir a la gente sino a los líderes, pero la Palabra de Dios dice que tiene más valor servir al pueblo, los hijos de Dios.

Hebreos 7:19: “(pues nada perfeccionó la ley), y de la introducción de una mejor esperanza, por la cual nos acercamos a Dios.”

Ese poder u autoridad no se manifestará porque tengas el linaje de un gran hombre sino el linaje de Jesús y te parezcas a Él. Tu educación o conocimiento no limitan tu fe. Al no tener fe crees que Dios no te escucha y que no eres útil para la obra de Dios.

En el pasado, el pueblo de Venezuela creyó en las palabras de Simón Bolívar y se dio cuenta que no nació para ser esclavo del yugo español. Si en Venezuela se levantan miles de personas creyendo que Dios los puede usar y que pueden avanzar su obra, vamos a transformar todo este país. Pero el problema es que la gente no cree y tienen mentalidad de esclavos, se han dejado adoctrinar por el sistema religioso creyendo que las grandes hazañas son para la gente importante. Ten fe que Dios cuenta contigo y quiere usarte a pesar de tus debilidades. El trabajo de los pastores es guiar a las personas hacia Jesús, Él está disponible para todos y es accesible. Ha comenzado la Revolución de Jesús que cambiará a Venezuela.

Apocalipsis 5: 1-10: “Y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos. Y vi a un ángel fuerte que pregonaba a gran voz: ¿Quién es digno de abrir el libro y desatar sus sellos? Y ninguno, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro, ni aun mirarlo. Y lloraba yo mucho, porque no se había hallado a ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo. Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos. Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos,los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra. Y vino, y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos; y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra.”

El Cordero de Dios nos ha redimido de todo linaje, es decir no importa si eres blanco o negro, si vienes de un barrio o vas a la universidad, eso no cuenta para Dios, Él te ha redimido de todo eso. Esto no es para los capaces, son para los que creen. Dios te ha hecho rey y sacerdote, ¿hace falta que vengas a un pastor o un líder? No, sal y bendice, traer libertad al cautivo, no necesitas un título, ya Dios te lo dio en su Palabra. Cuando a la iglesia se le revelen estos principios, Venezuela y el mundo cambiarán. El diablo quiere la iglesia crea que todavía se rige por la voz de un solo hombre, pero hay un cambio de época, ley y de sacerdocio, es el tiempo de Jesús.

Hebreos 1:1-4  “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos.

Para este tiempo Jesús está vigente, pongamos los ojos en Él, es la voz profética para este tiempo y tu guía de vida. ¿Quieres saber exactamente lo que piensa Dios? Coloca tu mirada en Jesús, Él es la imagen misma de su sustancia. Dejemos de ver a otras personas para justificar el pecado y vivamos de la boca de Dios.

Viene una gran reforma para la iglesia que va sacudir jóvenes, ancianos y toda persona, se van a dar cuenta que Dios cree en ellos y pueden ser sus instrumentos para predicar su Evangelio, como en la Iglesia que recita el libro de los Hechos donde habían creyentes como Esteban, Felipe y muchos más que revolucionaron el mundo. Personas anónimas que hicieron grandes cosas para Dios porque creyeron que eran instrumentos en sus manos.

Cuando suceda esto, habrá una gran revolución donde saldrá una gran multitud a las calles y Jesús será el único protagonista. Jóvenes, mujeres y hombres predicando con pasión y Dios liberando a mucha gente por medio de ellos. La iglesia debe creer que es capaz de hacer grandes proezas en el nombre de Jesús.

Efesios 1:15 -22: “Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia

Jesús murió y te dejó una herencia sin importar quién eres y tus debilidades. La Biblia dice “para el que cree todo es posible”. Cree que Dios te puede usar sin importar esas debilidades y limitaciones. Jesús sometió todo demonio y ese poder lo dio a su pueblo para resucitar muertos, sanar y traer libertad; para cambiar a toda circunstancia y cambiar a Venezuela.

Ese poder que tiene Jesús no es de una élite, Jesús es de todos y nos dio una gran herencia. Él conquistó poder, para dar poder; conquistó autoridad para dar autoridad y todo eso, a precio de sangre, pero aún el pueblo es esclavo del sistema religioso que dice que no se puede acceder a Jesús solo a través de ellos, solo quieren controlar a la iglesia.

El éxito en Dios no es para unos privilegiados, es para todos. Jesús es de todos, solo debes creer que Dios te puede usar. Cree que puedes pelear contra ese gigante, cree que Jesús es tu esperanza y la piedra angular de tu vida.