“Jesús es compasión”

El 90% del ministerio de Jesús se desarrolló en las calles y en las aldeas llevando un mensaje de amor y esperanza. Él tenía la percepción de que era importante para la predicación del evangelio y hoy día sigue siendo prioridad.

Para Venezuela no es peligrosa la crisis económica o la crisis del petróleo, es que los venezolanos y especialmente la iglesia no perciban la visitación de Dios, pero estamos viendo en las calles como la gente tiene necesidad de Dios y de su amor en sus vidas, por eso la gente llora y recibe a Jesús con lágrimas. Este es un tiempo muy especial para Venezuela y debemos tenerlo claro.

El amor de Jesús no hace falta muchas veces hablarlo, también demostrarlo así sea con un abrazo. La compasión proviene del amor, por eso te impulsa, en un sentimiento puro que te motiva ayudar a alguien, es algo que la mayoría de los políticos y la iglesia ha perdido. La compasión ha sido enfriada a causa de la maldad. La Biblia dice que el amor se enfriará a causa de la maldad y por ende también ocurre con la compasión entre la gente.

La compasión hizo que la iglesia saliera de las cuatro paredes del templo a las calles polvorientas, a visitar a la gente que ni siquiera nos llama por nuestro cargo o título, simplemente por nuestro nombre. Cuando tienes a Jesús en tu corazón no importa que la gente te nombre por un título porque sabes quién eres en Dios.

Marcos 8:2 “Tengo compasión de la gente, porque ya hace tres días que están conmigo, y no tienen qué comer”

Jesús no veía a la gente como un instrumento o escalón para alcanzar algo o un puesto, porque sus acciones provenían de la compasión, eso hace que alguien quiera lo mejor para sus semejantes, aunque él no tenga nada. Aprendamos a dar, no por interés sino por compasión. Dejemos de hablar la palabra de Dios solo para aplicarla, la compasión es desinteresada y solo está para ayudar al prójimo.

Para lograr el país que queremos tenemos que sembrar tiempo, dinero, esfuerzo, amor y compasión. Es más fácil creer en la capacidad de la gente que en la de Dios, pero Jesús no nos avergonzará porque tenemos fe y creemos que Él cumplirá su propósito con este país.

Jesús se preocupó por la gente que lo seguía y los alimentó, en cambio sus discípulos se preocupaban por la dificultad para alimentar a estas personas. Nuestro llamado es creer y bendecir, nunca a quejarnos. Jesús tenía un liderazgo diferente, no manipulaba a las personas. Lo digo porque tengo una responsabilidad con la iglesia porque es la esposa de Jesús. Si alguien le hace daño a la iglesia, Jesús no lo pasará por alto.

Quiero evitarle males a los líderes de la iglesia cristiana, tal vez no se han dado cuenta que son la gloriosa y santa iglesia de Jesús, el asunto no es como nosotros vemos a la iglesia, es como Jesús la ve.

El niño que le entregó los panes y los peces a Jesús no pensó qué comería, solo entregó lo que tenía a Jesús y no se imaginó como su siembra beneficiaría a las personas. Jesús bendice lo que la gente da, pero se multiplica en los hombres que lo administramos con mucho cuidado para que muchos sean beneficiados. Nadie que haya sembrado de lo que tiene, perderá sino que recibirá cien veces más.

Estoy seguro que Jesús le entregó lo que sobró al niño que dio los cinco panes y peces. Quien da con pasión a Jesús, recibirá en abundancia y no pensemos que solo dinero, sino también paz, amor, perdón, fe y esperanza.

Isaías 41:17 “Los Afligidos y menesterosos buscan las aguas, y no las hay; Está de seca de sed su lengua; yo Jehová los oiré, yo el Dios de Israel no los desampararé.”

La iglesia está llamada a satisfacer las necesidades espirituales y físicas en la gente. Porque en la Biblia dice que debe haber alimento en la casa de Dios para aquellos que van a la casa de Dios y lo necesitan.

Nunca se acostumbre a la forma de como Jesús obró en el pasado porque esta vez lo hará diferente. Lo que Jesús trae a Venezuela pronto saldrá a la luz, no dejemos de beber de Jesús porque siempre lo que bebemos lo demostraremos. Aunque la iglesia tenga normas y doctrinas, nunca deben estar por encima de Jesús, Él debe ser el mensaje principal en las iglesias.

El que tiene a Jesús no puede ver a las multitudes para su propio beneficio, son para tener compasión de ellas. Lo que tengas afuera nunca te cambiará solo Jesús puede cambiar al individuo de adentro hacia afuera.

No construyamos un gran templo, construyamos un gran país. Enséñenos a los venezolanos a amar a Jesús y demos todo lo que tenemos para llevar el mensaje de Jesús en este país. Lo que hacemos es obedecer la voluntad de Dios. Salgamos de las acciones egoístas, no estoy interesado en construir templos o visitar otros países, porque no tengo tiempo para eso, estoy ocupado predicando y construyendo al país con el mensaje de Jesús.

Vienen granes multitudes corriendo a Jesús y la iglesia debe estar preparada para recibirla. Eventualmente los grandes espacios públicos servirán para congregar a la gente de Jesús y luego, seremos tantos los que creemos en Jesús que Venezuela será un gran templo.

Lucas 7:12-14 “Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad. Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores. Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate.

Me emociona ver a tantos jóvenes predicando el mensaje de Jesús. Él le dice a los jóvenes de Venezuela ¡levántense! Y ellos se reincorporaron predicando en las calles, playas y en todo lugar. La voz de los jóvenes será la que más escucharemos, no para ser amordazados por la religión sino para hablar con libertad sobre aquel que los trajo de las tinieblas a su luz admirable. Esa madre es la iglesia que debe estar preparada para recibirlos y no condenarlos.

Jesús nunca se acerca a alguien para condenarlo sino para salvarlo. Tenemos que estar listos para recibir la gente que viene y no condenarlos. Confiemos en el poder del espíritu santo para transformar a la gente.

No hay razón para llorar por Venezuela porque vienen días de gloria para este país, cuando la gente hablará de la resurrección del país y nos levantamos como una nación de primera, disminuyendo la delincuencia.

Vienen días diferentes a los que hoy vivimos. Este país está señalado por el cielo para un milagro de resurrección. Es emocionante comenzar a ver como los venezolanos comenzarán a correr a Dios sin distinción hacia Él. Estamos muy cerca de ese milagro, no se prepare para lo peor sino para lo mejor. Seguiremos recorriendo el país y dándole esperanza a la gente y predicando el mensaje de Jesús.