“Jesús, el amor que reforma”

Jesús fue un anti- tradicionalista y anti- jerarquista. Jesús siempre se opuso a las posiciones de liderazgo que oprimían al hombre, ya que el liderazgo es para servir al hombre. El sistema religioso esclaviza al otro, sin embargo Jesús lavó los pies de sus discípulos con humildad y amor. Incluso con nuestros pecados y fallas, tenemos algún parecer con Dios.

Jesús hace que las personas le obedezcan por amor, no por obligación. Tal amor es puesto en nuestro corazón y por esto le seguimos. La ley no cambia a nadie. Jesús siempre ponía a las personas por encima pues le importaba más el pueblo que cualquier puesto de liderazgo. La autoridad no es un cargo. La autoridad no es un derecho de nacimiento.

Los religiosos siempre buscarán acusar y llevar su sistema a un extremismo de leyes y normas. Jesús fue considerado un rebelde y protestante por revelarse ante ese sistema religioso.

2 Pedro 2:1: “Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.”

La gente cuando escucha el nombre de Jesus piensa que es una religión, pero resulta que debes tener es una relación con Jesús y no con el sistema religioso. Para los religiosos es más fácil ayunar que salir a la calle y predicar a Cristo, el sistema religioso usa las palabras de Jesús para introducir engañosas enseñanzas y mentiras a la iglesia.

Hebreos 8:7-10: “Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, ciertamente no se hubiera procurado lugar para el segundo. Porque reprendiéndolos dice: He aquí vienen días, dice el Señor, en que estableceré con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo pacto; no como el pacto que hice con sus padres el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos no permanecieron en mi pacto, y yo me desentendí de ellos, dice el Señor. Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel. Después de aquellos días, dice el Señor: pondré mis leyes en la mente de ellos, y sobre su corazón las escribiré; y seré a ellos por Dios, y ellos me serán a mí por pueblo

Jesús está por encima de cualquier ley y cualquier otra cosa puesta por el sistema religioso, Él desea que lo sigan por amor ya que las leyes no van a producir cambios en el corazón del hombre.

La ley busca producir obediencia pero en realidad no tiene ni puede cambiar el corazón del hombre. Pero Jesús, en cambio te ayuda a cambiar a través de su amor, gracia y misericordia. Jesús trajo la mejor reforma a la iglesia y el mundo la cual es la gracia y libertad.

Marcos 2: 23-24: “Aconteció que al pasar él por los sembrados un día de reposo, sus discípulos, andando, comenzaron a arrancar espigas. Entonces los fariseos le dijeron: Mira, ¿por qué hacen en el día de reposo lo que no es lícito?”

Marcos 2: 27-28: “También les dijo: El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo. Por tanto, el Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo.

Existen iglesias donde les dicen a los jóvenes que no salgan a predicar a Cristo, ya que estarían en desobediencia y realmente lo que están haciendo es manipularlos para que no hagan la voluntad de Dios.

Jesús no tiene cargo sino carga por el prójimo, Jesús se rebeló a todas las normas del sistema religioso. La autoridad no es un nombramiento corporativo, es decir, lo único es una carga y no un cargo. A Jesús lo llamaron rebelde ya que Él no se le sujetaba al sistema.

Jesús no necesitó hablarle a la gente con palabras de condenación, cargadas de leyes y doctrinas, Él basaba sus enseñanzas en el amor y el perdón.

Marcos 3:4-5 “Y les dijo: ¿Es lícito en los días de reposo hacer bien, o hacer mal; salvar la vida, o quitarla? Pero ellos callaban. Entonces, mirándolos alrededor con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y la mano le fue restaurada sana.”

Jesús miraba al sistema religioso con enojo y a sus líderes les exhortaba que la gente era más importante que guardar un día de reposo.

Al pueblo de Venezuela no le gustan las cadenas, ya que Jesús está abriendo los ojos de los venezolanos y es por eso que esto se llama “La Revolución de Jesús”. Prepárense, porque veremos a Jesús por lo que Él es y no por lo que dicen el sistema religioso.