“Hay respuesta a tu oración” (Servicio de Oración)



Dios mismo nos ayuda en nuestras debilidades, el ES lo hace y Jesús intercede. La respuesta a nuestras oraciones está garantizada. Una contundente victoria de parte de Dios tuvimos, con un ensanchamiento en la iglesia de Caracas. Así como lo hizo con esto, Él va a responder tu oración, así que, tranquilo viene respuesta a tu oración, tu milagro viene de camino. Hay respuesta a las oraciones; ten paciencia, Dios no llega tarde.

Salmo 77: 1- 20:  “Con mi voz clamé a Dios, A Dios clamé, y él me escuchará. Al Señor busqué en el día de mi angustia; Alzaba a él mis manos de noche, sin descanso; Mi alma rehusaba consuelo. Me acordaba de Dios, y me conmovía; Me quejaba, y desmayaba mi espíritu. Selah. No me dejabas pegar los ojos; Estaba yo quebrantado, y no hablaba. Consideraba los días desde el principio, Los años de los siglos. Me acordaba de mis cánticos de noche; Meditaba en mi corazón, Y mi espíritu inquiría: ¿Desechará el Señor para siempre, Y no volverá más a sernos propicio? ¿Ha cesado para siempre su misericordia? ¿Se ha acabado perpetuamente su promesa? ¿Ha olvidado Dios el tener misericordia? ¿Ha encerrado con ira sus piedades? Selah. Dije: Enfermedad mía es esta; Traeré, pues, a la memoria los años de la diestra del Altísimo. Me acordaré de las obras de JAH; Sí, haré yo memoria de tus maravillas antiguas.  Meditaré en todas tus obras, Y hablaré de tus hechos. Oh Dios, santo es tu camino; ¿Qué dios es grande como nuestro Dios? Tú eres el Dios que hace maravillas; Hiciste notorio en los pueblos tu poder. Con tu brazo redimiste a tu pueblo, A los hijos de Jacob y de José. Selah. Te vieron las aguas, oh Dios; Las aguas te vieron, y temieron; Los abismos también se estremecieron. Las nubes echaron inundaciones de aguas; Tronaron los cielos, Y discurrieron tus rayos. La voz de tu trueno estaba en el torbellino; Tus relámpagos alumbraron el mundo; Se estremeció y tembló la tierra. En el mar fue tu camino, Y tus sendas en las muchas aguas; Y tus pisadas no fueron conocidas. Condujiste a tu pueblo como ovejas Por mano de Moisés y de Aarón.  

¿Cuántos hemos pasado por esta situación, en las que pensamos que Dios no nos responde, o que Él no quiera respondernos? Pero, de ninguna manera, pues lo que Dios ha dicho con su boca, lo hará con sus manos. ¡¿Qué Dios es grande como nuestro Dios?! En momentos así, recuerda las ocasiones en las que Dios te ha respondido, trae a memoria cómo Él te ha librado antes, cuando no lo esperabas, y Él ha actuado a tu favor; y trae la convicción de que lo volverá a hacer. ¡Ten confianza! porque la respuesta que estás esperando será propiciada por su amor.

¡Ese problema tiembla ante la presencia de Dios, como temblaron ante Él los montes! Donde hay una barrera, Él puede hacer un camino, aunque parezca imposible. El lugar de la oposición, de la resistencia, si estamos clamando a Dios, puede ser el lugar de nuestro milagro. Él hará camino donde otros no puedan pasar, para que tus enemigos no pasen. Él   abre camino para aquel que cree en Él y está clamando, y lo cierra para aquellos que se oponen. Somos ovejas, que tenemos pastores que nos llevan por el camino que debemos seguir. Siempre tenemos victoria donde otros tienen fracasos, y por medio de la oración Dios nos responderá.