“El gozo del Espíritu Santo”

El diccionario de la Real Academia define el gozo como un sentimiento de profunda alegría y placer, pero es importante resaltar que el gozo al que se refiere este diccionario es al gozo que aparece en la Biblia, puesto que no la tiene definida para el léxico normal de la humanidad, solamente la define para la iglesia cristiana, porque esta palabra gozo solo aparece en este significado en la Biblia. Así que nadie más usa la palabra gozo en este sentido, no hay ninguna religión del mundo que la use en estas mismas condiciones, es decir, el gozo es solamente para la Biblia, para el término bíblico y se refiere únicamente al Espíritu Santo, nadie puede tener gozo, sino lo tiene a Él porque el gozo es del Espíritu Santo.

El gozo solamente es traído por el Espíritu Santo a aquellos que lo tienen, así que la única forma para acceder a ese gozo o a ese sentimiento de profunda alegría y placer es en el Espíritu Santo. Jesús mantuvo todo su ministerio un sentimiento de profunda alegría y placer, así que Él les dice a los discípulos que el secreto de su gozo, de su profundo sentimiento de alegría y placer se los daría después que Él se fuera, y entonces les habla del consolador, del Espíritu Santo.

Juan 15:11: “Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.”

Jesús dejó claro que no había manera de servir a otros, sin tener ese profundo sentimiento de alegría y placer constante en el corazón, por medio del Espíritu Santo. Uno de los indicadores de que una persona está llena del Espíritu Santo es que esta siempre tiene un profundo sentimiento de alegría y placer, así que nada en el mundo te podrá llenar de gozo, sino lo hace el Espíritu Santo. Tú no estás diseñado por Dios para tener alegrías pasajeras, Él te diseñó para que constante y permanentemente tengas un sentimiento profundo no superficial de alegría y placer. No permitas que nada ni nadie robe tu gozo, ¡no lo cambies por la ira! Mantén el gozo del Espíritu Santo, y no olvides tu fe. El asunto no es el problema que tienes es cómo respondes a él, es cómo te comportas en medio de esa tormenta, cómo le respondes al  problema, y le haces saber que tu fe y tu gozo es permanente en ti, y que no se van a mover de tu corazón.

Romanos 14:17: “porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.”

La mayoría de las cosas que el hombre busca y trata de experimentar, buscan sustituir la manifestación del gozo profundo que da el Espíritu Santo, sustituyéndolas por emociones pasajeras, temporales y puntuales, pero el gozo va más allá, aunque no tengas nada que celebrar tienes un profundo sentimiento de alegría y placer. Es un sentimiento sobrenatural que se sobrepone a tus problemas, así que hoy más que nunca necesitas el gozo del Espíritu Santo.

El sentimiento del gozo es adictivo y tú lo tienes en el corazón, no permitas que las circunstancias lo ahoguen. Si estás lleno del Espíritu Santo, debes hablar y mantenerte de una forma en la cual ese gozo se manifieste y se te salga por los poros, y que entiendas que ser cristiano no es solo asistir a una iglesia o leer una Biblia, es tener un profundo sentimiento de alegría y placer en el corazón, que te hace ser diferente a los demás no porque tengas algo, sino porque tienes al Espíritu Santo.