“El glorioso Evangelio de Jesús”

Mateo 9:35: “Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.”

Cada cierto tiempo la Iglesia debe evaluarse, y remitirse a las palabras y a la vida como Jesús la vivió, Él vino a traer el reino de Dios a la tierra. Debemos recuperar el verdadero Evangelio, que es un estilo de vida, un testimonio de victoria donde Jesús nos da autoridad sobre la carne. Satanás no tiene autoridad sobre una Iglesia que camina en el verdadero Evangelio del Señor Jesucristo.

El Evangelio es una persona viva que venció la muerte y se llama Jesús, pero cuando nos desconectamos del verdadero Evangelio, nos convertimos en un grupito, el corazón se enfría, y la gente se vuelve egoísta. Jesús es la esperanza de salvación, y brinda no un Evangelio de normas, porque no predicamos hombres, ni organizaciones, predicamos a Jesús, quien es el centro del Evangelio, El único que es la vida, la verdad y la esperanza. El Evangelio es gozo, alabanza, salud, el lamento lo convierte en alegría. El Evangelio no discrimina, incluye, y no lo frenan las clases sociales.

Mateo 9: 13: “Id, pues, y aprended lo que significa: “Misericordia quiero y no sacrificios”, porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.”

Este evangelio quita el pecado; el cordero de Dios saca la naturaleza de pecado, orgullo egoísmo y desobediencia. Al enemigo le molesta el verdadero Evangelio porque nos hace caminar en humildad, y el que se humilla, por Dios es exaltado. Este Evangelio tiene poder, le crea al hombre una sed y un hambre por conocer al hijo de Dios. Fuimos rescatados de una vana manera de vivir, porque el Evangelio nos hace comprender que lo de la tierra no es comparable con las mansiones eternas, que lo que Dios nos ha entregado es eterno; y no vamos a regresar al hueco del que Dios nos ha sacado, llegaremos hasta el final, porque no somos de los que retroceden.

Cuando camínanos en el verdadero Evangelio podemos vencer lo que nadie puede, Dios está con nosotros, y lo que es nacido de Dios, vence al mundo. Una cosa es estar en la iglesia y otra cosa es estar en el Espíritu y andar en Él, porque esto nos llevará a vivir en santificación, se llama madurez espiritual. Este Evangelio empieza a perfeccionarnos, nos lleva a servir a Dios, y a formar a Jesús dentro de nosotros. Este glorioso Evangelio nos convence de pecado justicia y juicio, y está ligado al poder del Espíritu Santo, el que nos llena y comienza a ser nuestro maestro personal, revelándonos la Palabra de Jesús.

Este Evangelio nos da visión y esperanza en esta vida por un deseo por lo eterno, por la segunda venida de Cristo; el compromiso de la Iglesia es trabajar para traer su segunda venida, porque en la casa de Dios hay un lugar para nosotros, en el que no habrá más llanto, ni enfermedad, en el cielo no hay hospital, y no nos faltará nada, tendremos gozo y vida por la eternidad.