“El evangelio práctico de Jesús”

Lucas 8: 1-3: “Aconteció después, que Jesús iba por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios, y los doce con él, y algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malos y de enfermedades: María, que se llamaba Magdalena, de la que habían salido siete demonios, Juana, mujer de Chuza intendente de Herodes, y Susana, y otras muchas que le servían de sus bienes.”

Jesús nunca permitió que su mensaje se encerrara en un local o terminara siendo tergiversado por los líderes del momento, Él entendía que la necesidad principal estaba en las calles, por eso iba a ellas buscando a la gente; pero en lugar de seguir su ejemplo nos hemos encargado de ponerle obstáculos a la gente para que llegue a Jesús, sin entender que el evangelio de Jesús no pone obstáculos, es práctico; Él andaba en las calles dando esperanza, sanando, alimentando, porque su ministerio fue multifacético, no existe un patrón que encierre el evangelio de Jesús.

Jesús salía a cumplir con la voluntad del cielo sin importar las críticas, las cuales siempre existirán; la religión trae amargura y no entiende que debemos sacar a Jesús del templo y llevarlo a las calles. Se ha perdido la visión del evangelio que desarrolló Jesús, entonces debe surgir una pregunta ¿En qué momento cambiamos la visión del evangelio? Practiquemos el evangelio, mostremos el amor de Jesús sin importar lo que digan, porque si vives por lo que dice la gente jamás podrás vivir para Dios.

El ministerio de Jesús fue práctico, como lo vemos cuando Jesús va a cenar a casa de Zaqueo o cuando se queda a solas con la mujer encontrada en adulterio, estas situaciones producían la crítica de las personas; sumada a las que producían el hecho de que Él fuera servido por varias mujeres; pero a Jesús no le importaba esto, Él podía sentarse con pecadores porque sabía que un pecador no podía influenciarlo, pero Él si podía influenciar al pecador. Aprendamos de nuestro Señor, no hablemos de la bajeza de la gente, hablemos de la altura de nuestro Dios. Ten identidad en Cristo, si no la tienes serás movido por esta sociedad materialista y violenta.

La practicidad del evangelio no está en la doctrina está en la relación con Jesús, al templo podemos asistir un par de veces por semana pero la relación que tenemos con Jesús debe ser diaria; es lamentable que los líderes que tenemos actualmente quieran convertir a la gente a su iglesia, a su doctrina, convirtiéndose en líderes manipuladores; olvidando que su deber es enseñar a la gente a relacionarse con Jesús. No necesitamos influenciar a la gente con doctrinas, influenciaremos a la gente con la simpleza y sencillez del mensaje de Jesús, con el evangelio que en lugar de condenar muestra amor y compasión.

Desechemos la religión de nuestra vida, entendamos que el Espíritu Santo puede tocar a alguien en cualquier situación, el deseo de Jesús es la salvación de todos ¿Por qué entonces hemos de volvernos excluyentes? Debemos ser cristianos para mostrar al verdadero Jesús, al que dijo “venid a mí todo el que este trabajado y cargado, que yo le haré descansar” ese es el deseo de mi Señor, que los que hemos entendido que solo en Él podemos descansar y confiar, ayudemos a otros a conocer a ese Jesús de amor; seamos cristianos para ser diferentes, para ayudar al que lo necesita; no para vivir como los demás, ni para señalar y condenar. Veamos a las multitudes como las veía mi Jesús, con compasión, con amor; tu forma de ver a la gente define quien eres, cuando cambies la manera de verlos cambiarás inmediatamente tu forma de ser. Vivamos la practicidad del evangelismo, no es solo orar por el que lo necesita es mostrar a Jesús por medio de acciones.

Salgamos a amar de verdad, la Iglesia debe dejar la religión seca y la hipocresía religiosa; todo Él que quiera unirse a amar y reconstruir este país es bienvenido. Dejemos el odio y la división, no permitamos que el rencor dañe nuestro corazón, quien cierra su corazón para amar jamás será amado. Seguiremos saliendo a las calles a decirle a este pueblo que vienen días mejores, que juntos y unidos somos más; no dejaremos de abrazar porque hemos entendido que un abrazo cargado de amor tiene gran influencia en el que lo recibe. Haremos que cada venezolano sepa que Jesús está ahí para ellos; seguiremos trabajando por Venezuela, porque lo que hacemos no lo hacemos por carga, lo hacemos por amor.