“El Espíritu del Señor está sobre mí”

En las circunstancias más difíciles de tu vida, debes aferrarte a los principios de Dios, eso te ayudará a enfrentar los ataques del enemigo, sabiendo que un pueblo que tiene revelación de quién es su Dios, no tiene temor de enfrentar las circunstancias.

Isaías 61:1-3: “El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados; a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.”

Hacer la voluntad de Dios no es fácil y siempre se levantarán adversidades, pero debemos entender que fuimos escogidos para una labor en este tiempo, y que el plan de Dios para ti no se resume a solo venir a la iglesia, hay planes más altos para cada uno de nosotros. Jesús recibe el Espíritu Santo sobre Él y comienza algo totalmente diferente en su vida, es por ello, que cuando el Espíritu Santo se manifiesta en ti, trae un tiempo nuevo, algo fresco a tu vida, su llegada anuncia que algo nuevo está por acontecer. El poder del Espíritu Santo deshace las obras del enemigo, cuando está sobre ti no hay problema o adversidad que pueda detenerte y será imposible quedarte dormido o estancado, debemos caminar con la identidad que Dios nos dio, no pararnos ante las circunstancias con miedo. Jesús empezó a anunciar bajo el poder del Espíritu Santo un mensaje que transformó al mundo, dice la Palabra de Dios que “recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo”, busquemos esa llenura.

Un ungido no anda repitiendo lo que el diablo está haciendo, anuncia lo que ya Dios dijo que iba a suceder, no trae noticias de muerte, trae las buenas nuevas del cielo, anuncia lo que el cielo ya decretó, no transmite tristeza o miedo, lo que transmite es valentía y fe. Cuando estamos ungidos el espíritu abatido huye, porque el que está ungido es una autoridad de Dios sobre la tierra y el mundo de las tinieblas lo sabe ¡Viene una gran liberación para el Pueblo de Dios! La unción del Espíritu Santo no nos deja paralizarnos. Un ungido de Dios se prepara para una victoria, el Señor dará un óleo de gozo para esta tierra, preparémonos para celebrar, será cambiado el lamento en baile, está a punto de nacer algo nuevo.

Génesis 1:1-2: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.”

Zacarías 4:4-7: “Proseguí y hablé, diciendo a aquel ángel que hablaba conmigo: ¿Qué es esto, señor mío? Y el ángel que hablaba conmigo respondió y me dijo: ¿No sabes qué es esto? Y dije: No, señor mío. Entonces respondió y me habló diciendo: Esta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos. ¿Quién eres tú, oh gran monte? Delante de Zorobabel serás reducido a llanura; él sacará la primera piedra con aclamaciones de: Gracia, gracia a ella.”

No es con ejército o con fuerza humana, es con su Espíritu, no confíes en el brazo del hombre, Dios usará lo natural pero por encima de eso, lo espiritual y lo que el cielo dijo que va a hacer en Venezuela no lo detendrá nadie.

Hechos 16:23-26: “Después de haberles azotado mucho, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con seguridad. El cual, recibido este mandato, los metió en el calabozo de más adentro, y les aseguró los pies en el cepo. Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían. Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron.”

El diablo no podrá meter en una cárcel lo que Jesús ha hecho libre, Dios nos unge para declararle al enemigo que le queda poco tiempo ¡Vamos a empezar a reedificar los muros de esta tierra! Dios puede hacer en meses lo que el diablo destruyó en años.

Isaías 61:4-9: “Reedificarán las ruinas antiguas, y levantarán los asolamientos primeros, y restaurarán las ciudades arruinadas, los escombros de muchas generaciones. Y extranjeros apacentarán vuestras ovejas, y los extraños serán vuestros labradores y vuestros viñadores. Y vosotros seréis llamados sacerdotes de Jehová, ministros de nuestro Dios seréis llamados; comeréis las riquezas de las naciones, y con su gloria seréis sublimes. En lugar de vuestra doble confusión y de vuestra deshonra, os alabarán en sus heredades; por lo cual en sus tierras poseerán doble honra, y tendrán perpetuo gozo. Porque yo Jehová soy amante del derecho, aborrecedor del latrocinio para holocausto; por tanto, afirmaré en verdad su obra, y haré con ellos pacto perpetuo.  Y la descendencia de ellos será conocida entre las naciones, y sus renuevos en medio de los pueblos; todos los que los vieren, reconocerán que son linaje bendito de Jehová.”

¡Viene una transferencia de riquezas para el Pueblo de Dios!