Esperamos un milagro

1 Reyes 8:23: “dijo: Jehová Dios de Israel, no hay Dios como tú, ni arriba en los cielos ni abajo en la tierra, que guardas el pacto y la misericordia a tus siervos, los que andan delante de ti con todo su corazón.

 ¿Por qué puedes esperar un milagro? Porque no hay Dios como el tuyo; por ello, puedes esperar el milagro que quizás otro no puede esperar. Debes esperar del cielo una intervención en esa deuda, en ese problema o en esa enfermedad porque no hay un Dios como el tuyo. ¡Cree en lo sobrenatural!, quizás no sabes como Dios lo va a hacer, pero Él lo hará. No eres especialista en explicar milagros, pero puedes ser especialista en creer milagros. Jesús es verdadero y hace milagros. Tienes todo el derecho de esperar un milagro porque no hay un Dios como el tuyo. Estás bajo un poderoso pacto que hace que tengas derechos espirituales para que puedas creer.

Marcos 5: 35-36: “Mientras él aún hablaba, vinieron de casa del principal de la sinagoga, diciendo: Tu hija ha muerto; ¿para qué molestas más al Maestro? Pero Jesús, luego que oyó lo que se decía, dijo al principal de la sinagoga: No temas, cree solamente.

Hoy mucha gente está desesperanzada en la calle y sin  ningún ánimo, necesitan de alguien que  les diga: cree solamente, lo mejor está por llegar, un milagro viene para tu vida… todas esas palabras podrán levantar su fe y ánimo, le harán saber que tiene que seguir creyendo y luchando por un futuro. Debes creer que hay un futuro grande y prometedor para este país. ¡Cree solamente!

Que lo que el diablo haga hoy contra ti no te estorbe para el milagro de mañana. Jesús le dijo a Jairo, ¡cree solamente! No te distraigas con las cosas que están sucediendo a tu alrededor, ni con las malas noticias que te están dando, ni con la apariencia de derrota que muestran las circunstancias, solo cree. Jesús te va a entregar tu milagro es a ti, no a otro, así que, el que tiene que creer por ese milagro eres tú, no otro, y si el de al lado no cree, tú cree, ese es tu milagro. Por eso es importante que creas en Dios, y origines una atmósfera para tu milagro. Presta atención a lo que coopera con tu milagro.

Deuteronomio 28: 1-2: “Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra. Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios.”

No necesitas un contador para un milagro financiero, ni un diagnóstico médico para un milagro de sanidad, lo que necesitas es gente que hable el lenguaje de la fe. Necesitas oír a alguien que te diga que por las heridas de Jesús tú has sido curado, que crea como tú estás creyendo. ¿Quieres que alguien te ayude en tu milagro? Permite que esa persona también este creyendo en la misma línea sobrenatural que tú. Cuando dices que vienen días de gloria, en los que están creyendo en la misma línea sobrenatural que tú, salta la fe y la esperanza, saben que vienen días de gloria para su país, que lo que hoy se ve mal, mañana saldrá bien. Saben que es cuestión de tiempo para ver la mano y la respuesta del cielo para su país.

2 Pedro 1: 3: “Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia.”