“Entrégale el control a Dios”

La Biblia tiene mucho que decirnos, en ella está todas las respuestas, si la conociéramos mejor, no fuéramos tan superficiales con ella, la leyéramos constantemente y la meditásemos en nuestro corazón, no tomaríamos malas decisiones ni perderíamos nunca la esperanza.

La vida está compuesta un 10% de lo que nos sucede a diario y un 90% de cómo reaccionamos a lo que nos sucede, es decir un 10% de las cosas que nos suceden y que no tenemos el control de ellas y un 90% de cómo respondemos nosotros a lo que nos sucede, el problema es que en la mayoría el 10% de lo que sucede controla el 90% del futuro o del resto de nuestras vidas, cuando no debería ser así. No podemos controlar el clima, el tráfico, ni que alguien nos ofenda, pero si podemos decidir no andar ofendidos y mantener nuestro gozo y esperanza. Hay cosas que no podemos controlar, pero si podemos controlar qué decisión tomamos o cómo reaccionamos al 10% de las cosas que nos suceden de las cuales no tenemos el control.

Nosotros queremos tener el control de todo porque eso nos da seguridad y a veces tenemos expectativas de cómo Dios debe darnos las cosas que le estamos pidiendo, queremos controlar lo que le pedimos y en cómo debe dárnoslo, pero Dios no opera como nosotros estamos esperando debido a que Él obra por sendas misteriosas. Podemos estar pidiendo cosas correctas a Dios, pero estamos esperando que nos las dé de la forma que nosotros queremos y eso se llama controlar a Dios. Cuando confiamos en la forma de cómo Dios nos va a responder estamos pasando una prueba importante y es la prueba de la confianza absoluta de que Él tiene el control y que lo que pedimos aunque no lo veamos como queremos, Dios lo va a hacer, porque en ocasiones tenemos la expectativa de que Dios va a darnos las cosas en el tiempo que nosotros queremos.

Nosotros no podemos controlar a Dios, Él nos controla a nosotros, es Señor y es Soberano y obra conforme a lo que Él quiere, por eso oramos hágase en la tierra tu voluntad, como se hace en los cielos, eso se llama entregarle nuestro control a Dios. La Biblia dice que estemos en todo tiempo gozosos y es necesario entregarle nuestras cargas y preocupaciones a Dios para que nuestro gozo sea completo y no esté manejado por las cosas que estamos viendo, la Palabra de Dios nos insta a echar nuestra ansiedad sobre Dios porque Él tiene cuidado de nosotros.

No puedes controlar que tu hijo tome malas decisiones, pero si puedes decidir cómo responder ante todas las cosas que te acontecen, porque de lo contrario el 10% de las cosas que estás viviendo van a decidir el resto de tu vida, y vas a vivir amargado y triste por no tener el control, es hora de soltar el enojo y la tristeza porque aunque el camino ahora sea difícil tu destino será otro, con Dios tendrás la victoria. Debes continuar creyendo, aunque tus ojos no estén observando lo que quieres, aunque no entiendas, porque Dios tiene el control de nuestros días.

Dios siempre tiene el control y aquellos que se mantienen en medio de la aflicción serán bendecidos mil veces más de lo que les bendijo antes. Dios en este tiempo está detrás de una formación para su Iglesia, nos está enseñando fe y carácter, por lo que no podemos perder la esperanza que tiene grande galardón. Dios está en control del tiempo y lo determina, su Palabra se cumplirá cuando el cielo diga que se cumpla, Él tiene el control de nuestro país y lo que dijo lo va a cumplir en su tiempo.