¡Entendiendo los Tiempos de Transición! Convención Marantha 2019

1 Crónicas 12:32: “De los hijos de Isacar, doscientos principales, entendidos en los tiempos, y que sabían lo que Israel debía hacer, cuyo dicho seguían todos sus hermanos.”

Cada vez que Dios va a traer un cambio en una persona, iglesia o país, viene un tiempo de transición, que puede ser muy peligroso o muy provechoso; lo que sea va a depender de la sabiduría con que se reciba.

La transición es el tiempo entre el antes y el después de un gran acontecimiento, y ahora mismo estamos en la encrucijada, momento en el que pueden pasar dos cosas: quedarse estancado en lo pasado, o avanzar a un nivel mayor, porque esta transición trae nuevos retos y nueva gloria. Hay muchos que en este tiempo no quieren soltar lo viejo y tomar lo nuevo que Dios quiere traer, pero Él muda los tiempos, y está buscando gente dispuesta a que avancen con Él, para que sus propósitos sean cumplidos. Recordemos que siempre hay un antes y un después, pero ¿qué se debe hacer en el medio? Es allí cuando se requiere sabiduría.

El tiempo de transición puede sacar lo peor o lo mejor de nosotros. Hay algunos que en su pobreza logran salir de ese estado porque aprovechan las oportunidades, porque en medio de los malos tiempos traen el Reino de Dios a la tierra. Ahora bien, la transición saca lo peor o lo mejor del ser humano, y Dios quiere sacar lo mejor de nosotros en ese momento, así que, hay que aprovecharlo para ver la manifestación de la gloria de Dios.

En este tiempo Dios está probando si somos como Josué y Caleb, o como aquellos cobardes que retrocedieron, porque es en el proceso de transición que se revela nuestra convicción y carácter. Si hay algo que Dios está buscando, es gente de convicción para mirar su carácter. La gente de Dios, en el tiempo de transición, no se quiebra. Igualmente, es necesario comprender que, este tiempo de transición es peligroso, pero puede ser glorioso, debido a que algo grande viene. Este tiempo arranca lo viejo y trae algo nuevo.

Es durante la transición que la gente revela sus verdaderos “colores”. Es durante este tiempo que podemos abortar la visión que Dios nos dio, porque es un tiempo de extrema presión. ¡Cuántas cosas no sufrió David en su tiempo de transición! pero dice la Biblia, que David se fortaleció en su Dios; y es posible que lloremos solos en ese proceso, pero aquel que comenzó la obra en nosotros, la perfeccionará, porque el caballero de la cruz está con nosotros.

Uno de los propósitos por el cual viene el tiempo de transición es para que nadie sea orgulloso, es un tiempo de gran humillación, de confiar en Él, y de caminar por fe, porque el justo por su fe vivirá, y bien dice la Biblia que el que se gloríe, debe gloriarse en el Señor.

Una transición fue lo que hubo entre la muerte de Jesús y su resurrección. En este tiempo hubo una oscuridad, y en ocasiones, en ese proceso se nos olvida lo que Dios nos dijo antes. Así les pasó a los discípulos. Después del tiempo de transición viene el de resurrección, porque Dios da vida a lo muerto. Y muchos creen que después del tiempo que estamos viviendo hoy, actualmente, en el mundo, viene un tiempo de muerte, pero en realidad no es así, porque antes de que Dios vuelva a la tierra viene un gran avivamiento, porque Dios viene a buscar a una novia que está preparada.

Finalizo diciendo, que: aunque la visión se tardare, hay que esperarla, porque a su tiempo llegará, así que no nos cansemos de ayudar y de hacer el bien, porque a su tiempo segaremos sino desmayamos. (Habacuc 2:3-4)