“Enseñanza bíblica”

Efesios 4:11: “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros.”

Yo no puedo como pastor constituir a otro pastor, yo puedo entrenar a quien Dios constituye, pero no puedo darle un llamado, así que quién es el que llama, Dios es el que llama, basta con el llamado nada más, no basta con el llamado, porque Jesús dijo: “muchos son los llamados y poco los escogidos”; lo importante no es que tengas un llamado, lo importante es que seas escogido para ese llamado. Dios puede llamar a muchos pero escoge a pocos, porque en el camino muchos se dan de baja, ¿por qué? Por desleales, porque no pasan la prueba de la lealtad porque mucha gente es leal cuando todo está bien, pero desleal cuando todo está mal. La prueba de la lealtad es una prueba que Dios les hace a sus ministros y muchos son leales en la época buena, pero Dios va  a probar la lealtad en la época buena y también en la mala.

Todo ministerio tiene su momento de auge pero también tiene su momento de prueba, en estos momentos la Iglesia está pasando por prueba, porque Dios está probando muchas cosas, entre ellas la lealtad de su gente, gente que sea leal en la abundancia, pero también en los tiempos difíciles, y una vez estos terminan Dios premia y bendice a los que se mantuvieron firmes. En la Biblia todo está en estado de semilla, según la Palabra todo empieza en estado de semilla pero no se queda como una semilla, sino que la semilla para alcanzar su destino y llegar a ser un bosque, debe pasar un proceso primero; cuando Dios te escoge no está viendo la semilla, está viendo el bosque en el que se puede convertir esa semilla, Él no ve lo que eres en el presente, sino lo que serás en el futuro, pero debes pasar por un proceso que te forme carácter y actitud, porque para que Dios constituya un liderazgo en alguien, debe pasar por un proceso.

Cuando Dios te escoge y te forma, comienza tu momento de influencia. El llamado viene acompañado de un don, sin embargo eso no garantiza nada, eso es semilla, lo que lo garantiza es el proceso, los lugares donde Dios te mete para enseñarte. El proceso en el cristiano lo que hace es forjar carácter, actitud y fe, y esto hace que Dios te escoja para un destino, es el proceso en el cual la semilla se convierte en bosque, y lo que estás pasando ahora es el proceso de Dios para convertirte en un gran bosque, porque Él está en control de toda tu vida. Puedes tener un llamado, pero si no has sido escogido porque no pasaste la prueba de lealtad, no importa cuánto don tengas, cuánto intelectualismo, cuánta doctrina tengas, Dios no te va  a escoger por la doctrina o capacidades y dones, Él nos escoge cuando pasamos las pruebas a las que nos somete.

Mientras la Iglesia y el liderazgo no alcancen madurez y desarrollen carácter, la herencia que Dios tiene para ellos, estará en manos de tutores y cuidadores, hasta el tiempo señalado por el Padre; toda la gloria, toda riqueza, no está en manos de la Iglesia, ¿por qué? Porque es niña, no tiene madurez, pero va a llegar el tiempo en que la Iglesia será escogida porque ha desarrollado madurez y carácter. Pablo está diciendo que la Iglesia necesita someterse a la autoridad de los hombres de Dios para perfeccionarse, pero la Iglesia se ha dedicado a formar la gente intelectual y doctrinalmente y eso no está mal, porque eso es parte de lo que los hombres de Dios deben hacer, pero no es lo único que deben hacer, lo que pasa es que es más fácil formar intelecto que desarrollar carácter, por eso se necesita proceso y al Espíritu Santo, por eso dice el apóstol Pablo que los hombres de Dios deben desarrollar en la gente una unidad en la fe, porque la actitud de un hombre de Dios, de un creyente viene de su sistema de creencia, de su sistema de fe, de lo que cree, lo que tú crees va a determinar lo que tú eres; no hay forma de desarrollar carácter sino se desarrolla la fe.

Si eres un líder dentro de la iglesia, pero fuera de ella no, no eres un líder eres un actor, y de actores está llena la iglesia, gente que ama a las multitudes pero aborrecen al individuo, referente  a esto Jesús decía: “Como pueden hablar lo bueno siendo malos”; así que actitud  no es lo que aparento, es lo que soy. La actitud, el carácter, es lo que hace que una Iglesia, un creyente tenga herencia, así que la madurez no es lo que yo sé, madurez es lo que se desarrolla en mi vida producto de un proceso con el Espíritu Santo de Dios, para alcanzar la medida de la plenitud de Cristo.

Dios nos hace pasar por situaciones difíciles para que desarrollemos carácter, para aumentar nuestra fe; Dios a veces calla, para que aprendamos a ser fuertes en la soledad. Dios quiere una Iglesia gloriosa, y el Espíritu Santo le va a presentar a Jesús una Iglesia gloriosa, madura, con carácter, porque llegó la época donde el esposo despose a la esposa, pero la esposa necesita cierta madurez para el esposo. Dios nos va formando hasta que llega un momento en el que dice ya, hasta el tiempo señalado por el Padre, y cuando Dios dice ya, la Iglesia recibe herencia, porque somos la Iglesia de Cristo, real sacerdocio pueblo adquirido por Dios y Dios nos va aponer por cabeza y no por cola, encima y no debajo; pero ahora nos está dando madurez, probando la lealtad, para ver si seguimos creyendo en Él cuando no hay nada porque creer.