“Cómo enfrentar las tormentas de la vida”

Las tormentas a todos nos van a llegar, pero de algo si debes estar seguro y es de que Dios tiene cuidado de ti. Ante las tormentas de la vida tienes dos opciones: o le crees a Dios y a su Palabra, recibiendo a través de ella fortaleza y dirección o sencillamente renegar y echarle la culpa a Dios, lo que te llevará a un camino de desesperanza; y ese no es el plan de Dios para ti, su plan es que tú puedas creerle.

No hay nada más poderoso que un creyente que en medio de la dificultad alaba a Dios, para todos es fácil alabarlo en la victoria, en el milagro, cuando tienes lo que le has pedido, pero difícil es hacerlo en medio de la dificultad; hay un poder grande cuando alabas a Dios en la dificultad, en ella puedes experimentar el verdadero poder de Dios.

Si estás ahora en una dificultad, la Biblia tiene mucho que aconsejarte y lo primero que debes hacer es correr a Dios, algunos se desaniman, pero en ese momento es cuando más debes buscarle; muchas veces en la tormenta no sabes qué decir, cómo actuar y qué decisiones tomar, y precisamente por eso es que más debes buscar su rostro. Él no te va defraudar,  puede que te pruebe por un tiempo, pero siempre te va a ayudar, la Biblia dice que los que confiaron en Dios no fueron avergonzados.

Dios tiene mucho que decirnos para los momentos que estamos viviendo, no te sorprendas cuando venga la tormenta, en estos momentos no debes renegar contra Dios, debes preguntarle a Dios qué quiere enseñarte en medio de ella. Pedro le escribió a la Iglesia y le dijo no se sorprendan del fuego de prueba que les ha sobrevenido como si fuera alguna cosa extraña; les quiso decir que las tormentas son parte de la vida, debes estar preparado con la Palabra en tu corazón para que cuando venga no te sorprendas y tengas una palabra que decir.

Salmos 107: 23: “Los que descienden al mar en naves, y hacen negocio en las muchas aguas.

Las tormentas son poderosos instrumentos para conocer el poder sobrenatural de Dios; toda nuestra ciencia es inútil en medio de las dificultades, no importa cuántos títulos tengamos o libros hayamos leído, solo cuando clamas al Dios de lo imposible en medio de la angustia, será cambiada la tempestad en sosiego, Él tiene el poder de cambiar la tormenta en paz y de apaciguar las aguas.

Isaías 43:2: “Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.

Aunque no veas tu milagro, Dios está contigo, aunque pases por las aguas, o por un fuego impetuoso, no te vas a quemar porque el prometió estar contigo siempre.

Salmo 23:4: “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

Hoy debes saber que Dios está contigo aun con tus debilidades y errores; en  tu angustia está contigo y te va a librar; no importa lo que  pase, si tu camino ha sido de lágrimas, en tu destino Dios te va a exaltar. Jonás estaba en rebelión a Dios y clamó desde el estomago de un pez, y Dios lo oyó, también a ti te va a oír, no te dará la espalda aunque te hayas equivocado.

Si Dios está contigo debes seguir adelante, aun cuando mucha gente te deje, enfócate en Dios, no te enfoques en el problema, ni en echarle la culpa a otro; elige siempre confiar en Dios. Si Dios te dice que vienen días de gloria, persigue esa promesa, porque la Palabra que Él habló, la ejecutará. Dios te dice yo estoy contigo, aunque pases por las aguas no te vas a anegar y serás librado. Los que navegan en la tormenta son los que pueden hablar de las maravillas de Dios, es allí cuando tus palabras tendrán peso y autoridad. Dios está contigo, no te va a dejar, el tiene un plan contigo.