“El poder del testimonio” (Servicio de Oración)

Hay personas que con su testimonio, adornan el Evangelio de Jesús. La unión de la Palabra junto al testimonio, es una herramienta realmente poderosa en las manos de Dios; esto sucede en aquellos que muestran lo que dicen. Jesús debe ser demostrado en cada vida. No es lo correcto, que alguien diga conocer a Jesús, y su vida predica todo lo contrario.

  ¿Qué hace que tu testimonio tenga más poder?

  Apocalipsis 12:7: “Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él. Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche”. 

  Cuando tu hermano se equivoque en algo, no lo acuses. Anímalo a seguir en los caminos de Dios. Cada vez que acusamos, nos hacemos semejantes al que está permanentemente acusándonos frente a Dios; nos hacemos semejantes a Satanás. El trabajo del diablo es engañar a los hijos de Dios, pero Él ya lo derrotó; por lo tanto, tu victoria la encontrarás solo en Jesús, quien ya venció al enemigo para siempre. Jesús ha venido para traer salvación, amor, perdón y restauración.

  Apocalipsis 12:11: “Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte”. 

  ¿Cómo vencer a Satanás?: Con la Palabra, el testimonio y la sangre de Jesús. Todos nos convertimos en testigos de Dios. Jesús no quiere sólo predicadores, sino testigos. Personas que vivan realmente lo que solo se encuentra en el Reino de Dios, a lo que las demás personas no podrán negarse. Cuando alguien sale de un “valle de lágrimas” con un testimonio, tiene poder para hablar a otros de lo que Dios ha hecho consigo mismo.

Por el testimonio de los hijos de Dios, se arrepienten y se vuelven a Él todos los que lo escuchan. Dejemos de ser personas que hablan de Jesús, y seamos quienes manifestemos a Jesús con nuestras vidas. En el momento en que alguien comienza a pasar por un momento difícil como un “valle de lágrimas”, donde hay soledad, es procesado, ensanchado y formado, viendo a Dios moverse de manera sobrenatural, para luego salir a testificar con su misma vida.

Cuando una persona le habla de Dios a otro y pero no tiene una vida de oración, no tendrá poder que lo respalde, ni un testimonio que le dé validez a sus palabras. El pueblo de Dios en Venezuela, está siendo formado en medio de este “valle” y saldrá victorioso para testificar de su poder en medio de él. La oración no es solo una postura, sino una actitud en el corazón.

¡Dios te va a bendecir! Él hará algo en medio de este valle. Nadie puede refutarle nada al que está testificando, porque ha vivido lo que habla y nadie lo puede negar. Dios necesita manifestar su poder, en cosas y a través de personas para que la gente vea y crea. La fe es para los creyentes, pero necesitamos tener testimonios para anunciar las buenas noticias de Dios a quienes no lo conocen.