“El poder de la oración”

Santiago 4:1-3: “¿De dónde surgen las guerras y los conflictos entre ustedes? ¿No es precisamente de las pasiones que luchan dentro de ustedes mismos?  Desean algo y no lo consiguen. Matan y sienten envidia, y no pueden obtener lo que quieren. Riñen y se hacen la guerra. No tienen, porque no piden. Y, cuando piden, no reciben porque piden con malas intenciones, para satisfacer sus propias pasiones.”

 La forma que Dios dejó en la Palabra para poder recibir de Dios es por medio  de la oración; muchos creen que es envidiando y haciéndole la guerra a otros, pero no tenemos tiempo de caer en pequeñeces de ese tipo, ni para estar pendientes de aquellos que quieren atacarnos… callados, hacemos más.

La oración no se mide en tiempo, sino en su eficacia; es eficaz por el corazón con que se hace. La oración no es una carrera de tiempo, y para el diablo nunca será suficiente lo que hagamos para Dios. ¿Cómo podemos orar sin cesar, incluso aquellos que dicen que no tienen tiempo? – Orando en todo momento, de manera constante; orar no es nada más cuando nos apartamos con la intención de hacerlo, sino que lo podemos hacer aun cuando estemos en nuestro trabajo y en nuestros quehaceres cotidianos. Muchos no tienen porque no piden, y cuando piden, no piden de manera correcta. Dios no nos puede dar respuesta a oraciones que van a alimentar pasiones, porque esas respuestas te pueden dañar.

Santiago 1:5: “Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios da a todos generosamente sin menospreciar a nadie.”

La única forma de recibir sabiduría es pidiéndosela a Dios, no la vamos a obtener estudiando en una universidad, porque la sabiduría es la dirección de Dios y el conocimiento del Altísimo. La oración nos hace sabios. La sabiduría es la Palabra de Dios y nos abre los ojos para que podamos ver qué es lo que nos está atacando; sabiduría es hacer algo y emprender cuando todo a nuestro alrededor nos dice que no lo hagamos, pero la dirección de Dios nos llevó a eso. Para todo lo que hagamos en este tiempo en nuestras vidas necesitamos la sabiduría de Dios. La oración es tan poderosa que es el arma o la forma de alcanzar la sabiduría. Cuando Dios se le presentó a Salomón, lo que él le pidió  fue sabiduría, por lo que Dios le dio todo lo demás, porque la sabiduría envuelve todas las riquezas. La oración es un arma poderosa para vencer, para lograr y para avanzar, por eso dice la Palabra que “la oración eficaz del justo puede mucho”. Y, ¿cuándo es eficaz? – Cuando va acompañada de fe.