El Poder de Hacer Riquezas “Lo que la Biblia dice sobre el dinero”

La Biblia nunca ha dicho que el dinero el malo, el 60 por ciento de las parábolas de Jesús eran sobre el dinero.

El dinero no es en sí mismo bueno o malo, es amoral. El uso que tú le des, lo decide, si es moral o inmoral. Tiene la capacidad de sacar lo que hay dentro de nosotros,  nos da libertad porque podemos hacer muchas cosas. Es decir, con el mismo dinero con que te compras una Biblia, una predicación o ayudas a los pobres, también puedes hacer cosas incorrectas.

No creamos que el dinero tiene la capacidad de dañar a alguien, lo hace su propia concupiscencia. El dinero en manos de una persona con carácter en una bendición, en cambio en una persona sin carácter es una maldición.

Eclesiastés 5:10 “El que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad.”

El dinero no es  malo, malo es amarlo, pero la iglesia ha tomado una mala posición de creer que es así, pero en manos de un creyente con carácter puede tener buenos frutos.

Dios le dio a Salomón una gran sabiduría y la utilizó para hacer negocios y comenzó a comercializar con Egipto y prosperó muy rápidamente. No coloques en tu corazón deseos  por amar el dinero.

El propósito de Dios con el dinero es prosperarnos para ser de bendición a otros.  Dios es progresista, tiene mar de cristal, calles de oro, no puedes vivir en conformismo. No estamos compitiendo para tener una vida de lujos pero Dios quiere que estés bien.

Génesis 4: 4-5 “Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda; pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante.

Dios estaba viendo el corazón dador de Abel y correspondía con su ofrenda, pero la ofrenda de Caín no correspondía con la maldad en su corazón. Nosotros tenemos la capacidad de dar una ofrenda odiando al otro, el ser humano tiene la capacidad de ser hipócrita. Así que Dios vio una hipocresía en el corazón de Caín y su ofrenda no le agradó. Tu ofrenda es el reflejo de su corazón.

Hablemos de cuatro aspectos que hay en la Biblia para el uso del dinero, todo lo que recibimos es de la mano de Dios. Él nos ha dejado en su Palabra normas de conducta para administrar el dinero. Muchas veces en las congregaciones no se habla de esto porque se cree que es pecado, pero no es así. Es verdad que los principios de Dios han sido abusados por otras personas, pero si existen en la Biblia no dejaremos de decir lo que la Palabra dice sobre el dinero.

  1. Dios te da dinero para que lo disfrutes

Timoteo 6:17: A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos.”

Dios te da dinero en abundancia para que los disfrutes, porque te da la capacidad de hacer cosas que solo lo podemos hacer con ello. No todo es sufrimiento, también nos debemos regocijar. Dios es un Padre bueno que te diseñó para el éxito. El dinero no te lo puedes llevar a ningún lado cuando mueras, pero si te puedes llenar de recuerdos y eso es más valioso que la plata y el oro.

  1. Dios te da dinero para hacer el bien

Timoteo 6:18 “Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos”

Hay que disfrutar pero con responsabilidad, haz las cosas bajo la bendición de Dios y sus parámetros, con tu esposo(a), tus hijos. Hay que ser ricos en buenas obras, dar al necesitado y ser dadivosos. Una persona de corazón generoso no solo se interesa por sí mismo, sino para bendecir a otros.

  1. Dios te da el dinero para honrarlo a Él

Proverbios 3:9-10 “Honra a Jehová con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto.”

Cuando le das a Dios porque lo quieres honrar, entonces Él te bendice. Quien conquista tu corazón, también conquista tu bolsillo. Si tienes en tu corazón a Dios, hónralo con tus bienes. Él no los necesitas, pero si tu prójimo. Cada vez que ayudas al pobre, traes dinero a la iglesia, entonces estás honrando a Dios. No te sientas mal cuando seas bendecido, pero no te olvides en hacer el bien.

Malaquías 1:6-10 “El hijo honra al padre, y el siervo a su señor. Si, pues, soy yo padre, ¿dónde está mi honra? y si soy señor, ¿dónde está mi temor? dice Jehová de los ejércitos a vosotros, oh sacerdotes, que menospreciáis mi nombre. Y decís: ¿En qué hemos menospreciado tu nombre? En que ofrecéis sobre mi altar pan inmundo. Y dijisteis: ¿En qué te hemos deshonrado? En que pensáis que la mesa de Jehová es despreciable (…) ¿Quién también hay de vosotros que cierre las puertas o alumbre mi altar de balde? Yo no tengo complacencia en vosotros, dice Jehová de los ejércitos, ni de vuestra mano aceptaré ofrenda.

Dios no acepta una ofrenda de un corazón dañado, Él quiere un corazón que le quiera amar y honrar. La ofrenda y el diezmo, son una expresión profunda del amor que arde en cada creyente.

  1. Dios te da el dinero para honrar a tus padres

Éxodo 20:12 “Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.”

Efesios 6: 2-3 “Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra

Este el único mandamiento con promesa para que nos vaya bien. Esto cuenta para los suegros porque los esposos son una sola carne. Dios creó un sistema para que todo funcionara bien y todos sean bendecidos. Dios quiere que sus hijos lo representen en todo lugar. Hay muchas personas que no son bendecidas porque no honran a sus padres y suegros, esta es una exhortación de Dios porque viene un tiempo de bendición y faltar a este mandamiento no puede ser un obstáculo.

Mateo 7:9-13 “Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición. Porque Moisés dijo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente. Pero vosotros decís: Basta que diga un hombre al padre o a la madre: Es Corbán (que quiere decir, mi ofrenda a Dios) todo aquello con que pudiera ayudarte,  y no le dejáis hacer más por su padre o por su madre, invalidando la palabra de Dios con vuestra tradición que habéis transmitido. Y muchas cosas hacéis semejantes a estas.

El mandamiento de honrar a los padres y los suegros ha sido olvidado y eso es un obstáculo para que muchas familias sean bendecidas. Hónralos para que te vaya bien, Dios te bendiga  y seas de larga duración en la tierra que Él te dará, esa es la gente que será prosperada y exitosa.