“El plan de Dios para su creación”

Proverbios 3:1- 4: “Hijo mío, no te olvides de mi Ley, y que tu corazón guarde mis mandamientos, porque muchos días y años de vida y de paz te aumentarán. Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad: átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres.”

El principal problema en los cristianos es no oír a Dios, hay gente que viene a la iglesia, pero no escucha a Dios por eso hay tanta gente que cae en problemas, porque no escuchan lo que Dios quiere decirles. Muchas de las circunstancias vienen por decidir sin consultarle a Dios.

Salomón en el libro de Proverbios dice que practiquemos la palabra de Dios y así tendremos largura de días, reconoce a Jesús en todos tus caminos.

Génesis 2:15: “Tomó, pues, Jehová Dios al hombre y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo cuidara.”

 Edén significa “puerta abierta” es un lugar donde estaba la presencia de Dios, era una atmósfera donde Dios habitaba. Eso quiere decir que si llevas la presencia de Dios a tu casa ese será tu Edén y tu paraíso. Cuando el hombre pecó, fue echado del Edén, es decir, de la presencia de Dios.

Lo primero que Dios le dio al hombre no fue una mujer sino que fue un Edén, Eva no consiguió a Adán fuera de la presencia, sino que fue dentro de la presencia de Dios. Dios le dio al hombre su presencia y una comunión con él. Lo primero que necesitas es la presencia de Dios en tu hogar y en tu vida. Invita a Dios para que habite en tu hogar, en tu trabajo y que permanezca contigo siempre.

Génesis 2:15 “(…) y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.”

Lo Segundo, que Dios le entregó a Adán fue trabajo. Hay personas que piensan que si Adán no hubiera pecado no se trabajara, pero antes de pecar ya Dios le había dado una labor. La Biblia dice que las manos del diligente tienden a la abundancia; ser cristianos no es para flojos. Dios quiere bendecirte, pero bendecirá la obra de tus manos. El que quiere obtener las cosas fáciles pertenece a Satanás, aquel que quiere algo tiene que trabajarlo, y trabajándolo, Dios lo bendecirá.

La palabra “labrar” significa trabajo, pero también traduce a “cultivar”, y la palabra cultivar significa potenciar lo que ya se tiene. Dios le dijo a Adán que trabajaría a partir de lo que Él había creado, porque le dio al hombre la capacidad de mejorar lo que ya está hecho. El hombre de Dios debe ser un cultivador, tiene que restaurar y mejorar lo que está.

Efesios 5:25 – 27: “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviera mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa y sin mancha.

Jesús labró a su esposa –la Iglesia-, fue el Adán que él no fue, se entregó en la cruz a fin de presentarse a sí mismo una esposa sin mancha y sin cosa semejante. Jesús recibió una iglesia, la amó y se entregó por ella. Mujeres y hombres, inviertan tiempo y dedicación a sus esposos(as), sigan el ejemplo de Jesús.

Todo hombre que sea un cultivador tiene la Palabra de Dios en su vida. Lee la Biblia porque en ella tienes la herramienta para guiar la familia, tomar decisiones en el trabajo y en todo lo que necesites dirección.

Malaquías 2:14-16: “Mas diréis: ¿Por qué? Porque Jehová ha atestiguado entre ti y la mujer de tu juventud, contra la cual has sido desleal, siendo ella tu compañera, y la mujer de tu pacto. ¿No hizo él uno, habiendo en él abundancia de espíritu? ¿Y por qué uno? Porque buscaba una descendencia para Dios. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales para con la mujer de vuestra juventud. Porque Jehová Dios de Israel ha dicho que él aborrece el repudio, y al que cubre de iniquidad su vestido, dijo Jehová de los ejércitos. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales.”

Jesús te hizo de la unión de un hombre y una mujer. Dios quiere hijos que cumplan su voluntad, Dios no quiere el divorcio. Moisés permitió el divorcio porque eran duros de corazón, no les gustaba la materia prima y no la cultivaban, pero Dios le dio a Adán una sola mujer.

El camino de Jesús es angosto y difícil, pero conduce a la Vida. El Reino de los Cielos es para gente valiente, fiel a Dios, a su familia y a sus hijos. Tenemos la responsabilidad de enseñarle al país el valor de la institución del hogar y la familia. En vez de quejarnos de nuestro país debemos cultivar todo lo que tenemos para que crezca, será con el esfuerzo de todos los venezolanos amando y sirviendo a Dios.