“El Espíritu de gracia”

Zacarías 12:10: “Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito.”

Hebreos 10:29: “¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?”

Solamente por el Espíritu de gracia, es que puedes tener la carga en el corazón por la salvación de los perdidos, porque solo un creyente que se expone a la revelación de la gracia de Dios, tendrá sensibilidad, será una persona que no le dará la espalda a las situaciones difíciles. Cuando la gracia de Dios está en una nación, hay espíritu de salvación y de arrepentimiento; y la carga del corazón de Dios es que el venezolano pueda volverse a Él y halla salvación.

Por medio del Espíritu de gracia, recibes misericordia y compasión, pero cuando no hay gracia, por el orgullo y la soberbia se endurece el corazón y ya no hay misericordia y amor. La gracia de Dios es el mayor ingrediente de lo que Él ha traído a este país para salvación, es la característica principal del avivamiento de Dios para Venezuela, esta nos ha sido dada para la salvación de los hombres. Aquellos que caminan en este Espíritu de gracia, verán el mayor movimiento de salvación que nunca antes se ha visto.

Tito 2:11: “Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres.”

Del nivel de revelación de gracia que tengas, será el nivel de influencia para la salvación de otros. Dios tiene un plan con este país, una nación cristiana en su totalidad, y solo el Espíritu de gracia te va a mantener la carga vigente, sin que te entretengas o distraigas en otras cosas, es por eso que no debes perder el propósito, y si te mantienes en él, te será concedido lo que necesitas. Jesús cuando miraba a las multitudes, tenía compasión de ellos y le decía a sus discípulos, rogad al Padre, al Señor de la cosecha, porque son muchos, y los obreros pocos; es por eso, que no se puede ir de tu corazón esa compasión por ellos, por eso Dios ha levantado una Iglesia responsable, que tiene esa carga por el Espíritu de gracia, y ora por la salvación de los perdidos.

Cuando te sales de la gracia ya no ves el plan de Dios para la salvación, otras cosas empiezan a ser más importantes y dejas de reconocer el Espíritu de Jesús en lo que está pasando, hasta llegar a resistir lo que Él está haciendo. Cuando Dios está en un asunto y hay gracia, las puertas se abren y empiezan a suceder cosas sobrenaturales, la bendición viene, y la presencia de Dios está contigo. Si hay gracia delante de Dios, hay gracia delante de los hombres.

La gracia de Dios es un nuevo pacto que ya no es por meritos o recompensas, ya no es la ley para acercarnos a Dios, ahora, la gracia es Dios viniendo y extendiendo su favor y amor al hombre, para no cambiarlo desde afuera sino desde adentro. La gracia comienza cuando miras a Jesús y lo recibes como tu Señor y viene a vivir dentro de ti, comenzando entonces un cambio desde adentro, y en esa gracia aprendes a depender de Dios.  Lo que tú no puedes hacer con tus fuerzas lo podrás hacer con la gracia de Dios, porque ella trae una transferencia de lo que tiene Dios para tu vida.

Lo que no ha podido hacer el hombre con su habilidad, lo hará la gracia de Dios con su amor; la gracia  significa transferirle a Dios tus cargas y la solución de las cosas que no puedes cambiar, porque cuando comprendes la gracia de Dios, empiezas a descansar y a creer que para Dios no hay nada imposible. El que se humilla haya gracia delante de Dios y Él le da una gracia para vivir donde otros se mueren.

Cuando tu extiendes tu amor al necesitado, le estás diciendo al cielo no me dejes sin gracia, porque cuando siembras en el necesitado cosechas del cielo. A demás, el que tiene gracia no anda clasificando a quien ama, sino que ama a todos por igual y en todos quiere ver el favor de Dios. La gracia no es por pequeña medida, es un rio de riquezas; si tienes gracia y eres bondadoso y misericordioso, Dios te dará autoridad sobre todas las cosas.