“El día que Jesús murió” “La Revelación de Jesús”

Ningún tema causó tanto impacto en la tierra, como el mensaje de Jesús referente a que no hay resurrección sin muerte; por eso, toda exaltación pasa por la cruz. El día que Jesús murió renunció a todo lo que era por amor. Lo difícil para alguien no es cuando puede hacer algo, es cuando pudiendo hacer algo, no lo hace. Eso fue lo que demostró Jesús cuando pudo pedir al Padre 12 legiones de ángeles para rescatarlo de la tierra, pero no lo hizo.

Lo que mueve al cielo y al creyente, no es el poder manifestado de Dios, sino el amor por Jesús. Queremos poder y autoridad, pero lo más importante debe ser el amor por Jesús para hacer lo que Dios quiere. Lo que mantuvo a Jesús en esa cruz fue el amor hacia ti y hacia mí. ¿Cómo no vamos a darlo todo por Jesús?

Durante su muerte, Jesús rasgó el velo de arriba hacia abajo, y en este tiempo se levantó una generación para rasgar nuevamente el velo que el sistema religioso ha cosido. Líderes religiosos que han separado a los hombres de Jesús se van a re direccionar

Mateo 27:51-53: “Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron; y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron; y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos.”

Jesús es el equilibrio óptimo de toda la creación y de todo el universo. Satanás jamás pensó que la única razón de Jesús de morir por la humanidad era descender al infierno para quitar el pecado del mundo. Si Jesús predicó en el infierno, ¿por qué “El Evangelio Cambia” no puede predicar en las discotecas, en las fiestas paganas, en las comparsas de carnaval? Si Jesús predicó en el infierno, nadie nos puede prohibir predicar en cualquier rincón de la tierra.

El ambiente no va a mejorar por políticas gubernamentales, hay que volcar las naciones a Dios y veremos cómo Jesús empieza a reflejarse en la naturaleza y en todas las cosas, porque Él es el equilibrio óptimo.

Las rocas se partieron mientras Jesús moría, esto significa que en ese momento estaba dejando claro que Él es la piedra angular, y el único que puede salvar a alguien, ninguna organización tiene el poder para hacerlo. Las iglesias deben dejar de lado los fundamentos que los rodean, porque como dice Pablo: Si alguno pone otro fundamento “Sea maldito”, eso explica porque tantas iglesias están pobres y enfermas. Destruyamos esa maldición que hay sobre muchos para que solo quede Jesús.

Aquel día cuando Jesús espiraba, no solamente hubo tinieblas, tembló la tierra, se partieron las rocas y se rasgó el velo, también los sepulcros empezaron a partirse.

Mateo 27:51-53: “Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron; y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron; y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos.”

Mientras Jesús sea levantado, las organizaciones religiosas van a empezar a desquebrajarse para que los que están allí dentro sean libres, está es la visión clara de lo que va a ocurrir en los próximos meses y años.

Hechos 11: 26: “Y se congregaron allí todo un año con la iglesia, y enseñaron a mucha gente; y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía.”

Si Jesús descendió al inferno para vaciarlo, ¿Por qué ahora la Iglesia quiere volver a llenarlo? No hay razón de esto, las iglesias deben luchar porque las personas vayan al cielo.

Los días que vienen van a haber terremotos religiosos y veremos a miles de personas saliendo de los sistemas religiosos para encontrarse a Jesús en las calles y todo lugar, predicando con la misma pasión que todos los que nunca estuvieron muertos, es una manifestación de vida que va a correr no solamente por las calles de Venezuela, lo que va a presentarse es una manifestación de vida masiva, no habrán paredes que pueden comprimirlo.

Es una Revolución tan grande, que ningún sistema religioso puede detenerla, será el avivamiento más grande que se ha visto, y va a ocurrir en Venezuela y otras naciones del mundo. Tú lugar no está dentro de los sepulcros religiosos, está en las calles, en los lugares públicos y abiertos, porque si Él resucitó y te dio vida, es para que ahora tú seas una voz que anuncia su nombre en todo lugar, tu único compromiso con Jesús es levantar el avivamiento más grande que ha registrado el planeta.