“Dominio a través de la oración e intercesión”

Es importante que la Iglesia entienda el momento histórico que estamos viviendo y no permanezca en el engaño del desánimo. La Palabra de Dios nos enseña que lo que vemos ahora, fue hecho de lo que no se veía, lo físico y terrenal tiene su origen en lo espiritual, es por ello, que si yo quiero que algo suceda en lo físico, tengo que pelearlo en lo espiritual. Si la Iglesia no logra entender el momento que estamos viviendo, no podrá pelear con las armas espirituales, es tiempo que la Iglesia despierte, porque ahora es el mayor momento de oración e intercesión.

El mundo de las tinieblas entiende que se está dando una gran batalla y los hijos de Dios deben activarse, el león tiene que despertarse y rugir, debemos entender que este es un asunto de la Iglesia; estamos dando la batalla por el futuro del país, es una batalla que puede cambiar la nación y su destino, pero la ganaremos ayunando e intercediendo. Despierte hoy a orar como nunca había orado, la magnitud de la batalla que estamos enfrentando, requiere la misma medida de oración y ayuno, porque Dios ha anunciado días de gloria, pero si no peleamos, no los obtendremos, recordemos que lo que estamos pidiendo en lo espiritual lo veremos en lo natural.

Mateo 6:5: “Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.”

Efesios 6:12: “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.”

La Iglesia puede gobernar el mundo y un país a través de la oración e intercesión, recordemos que Jesús nos enseñó que al orar, lo primero que debemos hacer es pedir que el Reino venga a la tierra, por lo que debemos tener claro que si el ayuno y la oración no nos llevan a la acción, solo hay religión.

Joel 1:14: “Proclamad ayuno, convocad a asamblea; congregad a los ancianos y a todos los moradores de la tierra en la casa de Jehová vuestro Dios, y clamad a Jehová.”

Joel 2:12-19: “Por eso pues, ahora, dice Jehová, convertíos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento. Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo. ¿Quién sabe si volverá y se arrepentirá y dejará bendición tras de él, esto es, ofrenda y libación para Jehová vuestro Dios? Tocad trompeta en Sion, proclamad ayuno, convocad asamblea. Reunid al pueblo, santificad la reunión, juntad a los ancianos, congregad a los niños y a los que maman, salga de su cámara el novio, y de su tálamo la novia. Entre la entrada y el altar lloren los sacerdotes ministros de Jehová, y digan: Perdona, oh Jehová, a tu pueblo, y no entregues al oprobio tu heredad, para que las naciones se enseñoreen de ella. ¿Por qué han de decir entre los pueblos: Dónde está su Dios? Y Jehová, solícito por su tierra, perdonará a su pueblo. Responderá Jehová, y dirá a su pueblo: He aquí yo os envío pan, mosto y aceite, y seréis saciados de ellos; y nunca más os pondré en oprobio entre las naciones.”

La Biblia nos da la solución al problema, debemos orar, ayunar, actuar y hacerlo como nunca. Si el hijo se humilla, ora y ayuna, moverá el corazón de su Padre, Jehová solícito por su Iglesia, la perdonará. Si queremos sacar el oprobio del país, ayunemos y oremos. ¡Vienen días de gloria para Venezuela! Cuando convoquemos ayuno y oración algo grande sucederá. ¡Lo que Dios hará, lo hará a través de la Iglesia!