“El Dios que cambia los tiempos”

Daniel 2:20-21: “Y Daniel habló y dijo: Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría. El muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos.”

Dios tiene el poder de cambiar el pasado de una persona, familia o país, y darle un nuevo futuro. Él dice: basta ya de tu pasado, de tus etiquetas, ¡yo te doy un nombre nuevo! Dios tiene el poder de transformar países, familias y a tus hijos, porque Él cambia los tiempos y las edades. Dios tiene el poder de transformarte de un fracasado a un exitoso. La gente espera liberación de una manera, pero Jesús siempre la trae de otra. Jesús comienza este cambio de época liberando corazones. No podemos cambiar a un país afuera, sino cambiamos corazones. Los cambios que los venezolanos quieren, tienen que comenzar en el corazón de un país, como producto de un mensaje. ¡La Palabra que se predica nunca pasa vacía! Los cambios en los corazones traerán los otros cambios que el país necesita.

Juan 5:4-8: “…Porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese. Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo. Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano? Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo. Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda.”

Cuando la Palabra de Dios entra en el corazón, ahí permanece. Jesús vino a cambiar el sistema; necesitas poner tu fe en Jesús, tu pasado quedará atrás y vendrá un nuevo tiempo para ti. Jesús apareció como mediador, para ponerse en el medio entre Dios y los hombres. ¡Llegó un cambio de época! Cuando Jesús llega, las cosas ya no se hacen igual, ¡el reino de los cielos se abre! Jesús tiene el poder de darle un cambio radical a tu vida si le abres tu corazón. ¡Solo tienes que dejar que Él sea tu Señor! Vienen días de gloria, no por lo que estamos viendo, sino porque Dios es especialista en cambiar los tiempos y las sazones.

Hageo 1:2: “Así ha hablado Jehová de los ejércitos, diciendo: Este pueblo dice: No ha llegado aún el tiempo, el tiempo de que la casa de Jehová sea reedificada…”

Dios te va a dar los materiales para que edifiques tu negocios y tu país, pero debes subir al monte. Las noticias dicen que no es el tiempo, pero el cielo te dice ¡ha llegado el tiempo! Siempre Dios tiene un Hageo contra los que dicen que no ha llegado el tiempo. Dios nos dice: ¡Yo estoy con ustedes! No se trata de quien eres, se trata de con quién vas. Cuando la voz profética es escuchada por un país, despierta el espíritu y las voluntades de la gente. Hemos estado construyendo nuestros propios hogares, pero debemos edificar un país para Dios. Porque Él no quiere estar solo en un templo, Él quiere estar en todos los lugares.

Se acerca el día de nuestra bendición, nuestra redención y el propósito cumplido de los milagros que hemos estado esperando. ¡Es tiempo de salir a ayudar! Toda persona que está de espaldas a Dios se destruye a sí misma. No necesitamos ver grandes milagros para creer que vienen días de gloria. Nada ni nadie podrá detener esta labor que Dios ha empezado. ¡Vienen días de gloria! Sigamos creyendo esta Palabra.