Tu deuda fue pagada

Mateo 11: 28: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.”

La carga que puedas estar llevando hoy, sea enfermedad, pecado o algún problema, Dios quiere que la arrojes sobre Él para brindarte descanso, y aunque a tu mente puedan venir pensamientos que te hagan creer que no mereces la ayuda de Dios, debes desecharlos, porque la gran verdad es que Jesús te ama y quiere ayudarte. Así que, fortalece tu fe, no dejes que desfallezca.

Hebreos 4: 15 – 16: “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.”

En la Cruz del Calvario, Jesús hizo un sacrificio muy grande, en el que cargó todos los pecados de la humanidad, Él sintió en su cuerpo lo que hoy tú puedes estar sintiendo, si no lo hubiese sentido, no fuera poderoso para socorrerte en tu angustia. Todo lo que un ser humano puede afrontar, Él lo tuvo que padecer en su cuerpo. Por ello, hoy, puede socorrer a todo el que se encuentra en una situación similar. Si Jesús puede entender lo que estás pasando hoy, no esperes más, acércate a Él con confianza, porque su trono es el de la gracia, no el de juicio.

Satanás, no quiere que te acerques a Dios con fe, porque sabe que si lo haces recibirás el milagro que has estado esperando, así como lo logró aquella mujer que con solo tocar el borde del manto de Jesús fue sana, y como aquel que grito “Jesús, hijo de David, ten misericordia de mí”. Ellos quizás no merecían recibir ese milagro de Dios, pero el acercarse a Él con fe, les permitió conquistar lo que tanto anhelaban. Está cerca tu milagro, así que acércate a Dios con fe, que tu grito de fe hacia Él sea más grande que la duda que viene a tu mente.

Isaías 53:1– 4: “¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová? Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos. Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.”

Todo dolor Jesús lo cargó para que tú no lo cargues, entonces hoy, no tienes porque estar llevando grandes pesos que oprimen tu vida, suéltalo y ven a Él, porque quiere brindarte descanso. Recuerda el sacrificio de Jesús en la Cruz, que representa amor, salvación, perdón de pecado, pero también juicio, el pagó la deuda ante el juez, lo que nosotros debíamos pagar, Él lo pagó. Dice la Biblia que la paga del pecado es muerte, pero Jesús, para que nosotros no muriéramos, lo hizo Él.

¡Tu deuda fue pagada! Así que la enfermedad y el pecado son ilegales en tu cuerpo, si llegan, se tienen que ir. Párate firme hoy ante la enfermedad y dile: ¡Basta ya, Jesús ya pagó mi deuda! Dios ya llevó en su cuerpo tu sufrimiento, por lo que hoy, tú no tienes porque vivir de esa forma. Solo debes acercarte a Dios con fe, creyendo, confiadamente a pesar de lo que hayas atravesado, no aceptes ninguna enfermedad o adversidad que ya Jesús pagó. ¡Hoy, un milagro está a la puerta, si te acercas a Dios con fe!