Desanimarse o seguir creyendo

El desánimo tiene consecuencias nefastas no solo en la vida de una nación, sino también en tu propio cuerpo. La Biblia dice que el ánimo del hombre soporta la enfermedad, más el de corazón quebrantado es carcoma de los huesos. Está determinado por la ciencia médica que lo que dijo la Biblia hace miles de años atrás es cierto. Los médicos han demostrado que el sistema inmunológico reacciona a cómo está el estado de ánimo, quiere decir, que si tienes desánimo en tu vida, tu cuerpo inmediatamente le enviará una orden al sistema inmunológico de debilitarse, y cuando esto ocurre, cualquier enfermedad puede atacarte.

Si tienes un gran estado de ánimo tu sistema inmunológico está fortalecido, por lo cual estás protegido ante las enfermedades. Dios diseñó tu cuerpo, no para que viva desanimado, sino que le dio órdenes al sistema inmunológico de tu cuerpo para que cuando tenga ánimo, resista a cualquier enfermedad. También el sistema inmunológico funciona al revés: cuando no tienes fe y estás desanimado, las enfermedades entran; por ello, la función de Satanás va a ser que te desamines, para que de esta forma, las enfermedades puedan entrar.

En algún momento, quizás has sentido que el desánimo ha tocado a tu puerta, que la noche se hace eterna y no ves la luz al final del camino, pero desanimarse no solo le abrirá la puerta a las enfermedades, sino al fracaso. Recuerda que, tu futuro está determinado por las decisiones que tomas ahora. El 80% de tu vida depende de lo que estás decidiendo en el presente. Puedes sentir el deseo de fracaso, – todos lo hemos sentido – pero en tus manos está la decisión de mantenerte desanimado o seguirle creyendo a Dios y luchando. Cualquier decisión te va a llevar por un camino de derrota o de victoria. Hoy quiero decirte que, rendirse nunca debe ser una opción para ti. ¡No te desanimes!, porque los pensamientos que Dios tiene para ti son de bien y no de mal.

El desánimo te habla todos los días, porque es la mayor herramienta que Satanás está utilizando en este tiempo. Cuando Satanás ve que le queda poco tiempo en una nación porque esta va encaminada al cumplimiento de su destino profético, es cuando intenta desanimar a su gente; esta es la última arma del arsenal del enemigo. No aceptes las palabras de aquellos que vienen a desanimarte, cierra tus oídos para no escucharlas.

Nunca te rindas ante el desánimo. Siempre que Dios te dé una palabra profética, Satanás va a perseguirla con fracasos y problemas, pero en medio del desánimo, sigue creyendo y luchando. No te rindas hasta que Dios te bendiga, aférrate a una promesa y no la sueltes por lo que veas y oigas. Satanás no puede contra aquel que no se rinde, y Dios busca gente que ante el desánimo, las crisis y adversidades de la vida, permanezcan firmes.

¡Cierra tus oídos a la voz del desánimo y ábrelos a la voz de Dios!