“Desafía tu gigante”

Jesús consideró que era necesario que el creyente pasara por diversas aflicciones y pruebas. ¡La fe siempre necesitará tener una adversidad! La fe actúa en la desigualdad de las posibilidades que tienes para lograr lo que deseas. Cuando Dios envía una Palabra llega a tu corazón en forma de semilla y ésta semilla germinará y dará fruto en medio de la aflicción. ¡La fe desarrolla el potencial de la Palabra de Dios!

La Palabra es semilla, Dios quiso que todo el poder que tiene su Palabra fuese puesto en una pequeña semilla que va directo a tu corazón. La Palabra llega a tu corazón en estado de semilla y necesita pasar por el proceso (dificultad) para que germine y de mucho fruto. Si el desafío te hace huir, toda la vida te va a perseguir.
Todo creyente atraviesa por desafíos que son más grandes que él mismo, pero es una decisión de fe enfrentarlos con Jesús. El Espíritu Santo te ayudará a recordar la Palabra de Dios en medio de tu aflicción ¡La Palabra es semilla!

Si le prestas más atención a las palabras que no vienen de Dios te vas a turbar; la fe viene por escuchar continuamente la Palabra de Dios, no te desconectes de Él, porque te dejarás dirigir por el problema. La fe solo se desarrolla en el problema y sin fe es imposible agradar a Dios. No hay nada más poderoso que un convencido que convence.

La semilla necesita proceso, porque es ahí donde crece; la mayoría de los cristianos mueren en estado de semilla, nunca cumplen el propósito por el cual fueron llamados. Buscar atajos para saltarse los procesos de Dios, hará que no te desarrolles en el propósito de vida que Dios soñó para ti. En Mateo 22:14, Jesús dijo: “Porque muchos son llamados, y pocos escogidos” y no es que Dios este escogiendo pocos, no, sino que Dios escoge a los que superan los procesos. Frente al desafío el Espíritu Santo te recordará la Palabra que Dios un día te dio ¡La fe vence a los gigantes!

Posterior a las adversidades que atraviesas hoy, obtendrás una promoción de parte de Dios mañana. Levántate frente al desafío, porque Dios te escogió para avergonzar a los que se creen que son. La mayor vergüenza para el diablo es que Dios use al que nadie creía en él.

Todo lo que te desafíe hará que tu fe crezca y germine, porque ella es una semilla; es imposible que la fe no crezca sin un problema, la fe necesita desarrollo, es necesario el proceso, sin éste la semilla se queda en estado de semilla, y ella fue creada para producir frutos, sin las dificultades es imposible que des mucho fruto.