Cuida tu corazón

Jesús cuando estuvo en la tierra causó un gran alboroto porque Él no era común, era diferente a los conocedores de la palabra que el pueblo estaba acostumbrado a escuchar, y eso es lo que Dios quiere, que no seas del montón, sino que seas diferente, a su imagen y semejanza. Pero, muchas veces, has cambiado esto en base a cómo te sientes, y tu postura, posición y éxito se definen en tu corazón, no por emociones o sentimientos, sino en un corazón limpio y recto delante de Dios, uno que quiere cada día caminar en base a su Palabra, entonces así, te convertirás en una persona exitosa. El problema es que solamente miras lo que está en frente, cuando eso no es lo que Dios mira. Así que, no permitas que lo que esté delante de tus ojos destruya y mate tus sueños y tu fe.

1 Samuel 16:6-7: “Y aconteció que cuando ellos vinieron, él vio a Eliab, y dijo: De cierto delante de Jehová está su ungido. Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.”

Jesús llegó a causar revuelo por ser diferente, porque los religiosos conocían la misma Escritura que Él, pero no tenían el mismo corazón y eso despertó su recelo. Ahora, ¿Por qué la gente no los siguió? Porque estaban buscando obras de acuerdo a su fe, que demostraran que ellos vivían lo que decían.

Santiago 2:14: “Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?”

Debes vivir sin caretas, porque tarde o temprano se caen; con un corazón correcto para que puedas recibir lo que Dios tiene preparado para ti, porque si te lo da con un corazón que no está preparado para recibir la bendición, este se volverá arrogante y olvidará de donde Dios lo sacó. No necesitas tener dinero para ser exitoso, Dios ya te bendice pese a cualquier situación. La llave para el éxito es la humildad y sencillez, que no te olvides de donde saliste, pero la más importante es la lealtad, primero al Dios que te levantó y luego a tus pastores y líderes. Cuando la visión tarda en llegar no es porque Dios sea malo, sino porque tu corazón no está preparado para recibirla. Debes caminar hacia donde Dios quiere que avances, pero con el corazón correcto, porque de lo contrario te destruirás y dañarás a otros.

La bendición no viene para destruirte, sino para bendecirte, pero si tienes el corazón incorrecto recibirás la bendición incompleta. Lo que hay en tu corazón pasa a la mente y luego pasa a la acción, en tus manos está la decisión de cómo actuar. Dios no bendice a quien no tiene el corazón humilde y sencillo para ser bendecido. Una de las primeras cosas que hay que tener para ser exitoso es el corazón dador, no egoísta. Si Dios te dio es para que des más, si Dios te bendice es para que le seas más leal y fiel.

Dios no es selectivo, Él busca un corazón sencillo y humilde que pueda bendecir, que aun después de recibir lo que Dios tiene para él sea capaz de seguir siendo humilde, siga sirviendo. La mayoría de los hijos de Dios creen que las promesas son para los jefes, para los no creyentes, para otros menos ellos, pero Dios dejó las promesas para sus hijos, y serán dadas solo a aquellos que tengan el corazón correcto, que no se pervierte con las dádivas. Tienes el éxito en las manos, porque tienes al Espíritu Santo a tu lado siempre.