¡Cuando se apaga el fuego!

Hoy nos regocijamos en la cruz de Jesús, y nos rendimos delante de  aquel que lo dio todo por nosotros. Solo en Jesús encontramos la paz que necesitamos y confiadamente podemos venir delante de Él,  sabiendo que Él recibe toda nuestra adoración y nos da nuevas fuerzas para poder continuar.

 Toda la palabra de Dios tiene mucho que advertirnos sobre cuando se apaga el fuego, toda relación que se descuida se enfría y se pierde, Jesús es una persona que nos anhela celosamente, así que esta realidad no escapa de Dios y si descuidamos nuestra relación con Dios nos enfriamos y nos podemos perder.

La biblia nos advierte sobre estas cosas, porque si perdemos nuestra relación con Dios lo podemos perder todo podemos perder cualquier cosa pero si mantenemos nuestra relación con Dios El nos capacita para que recuperemos eso que hemos perdido, así que mantengamos ese fuego que Dios ha colocado en nosotros y no permitamos que se apague, porque los únicos que podemos hacer que esa relación se dañe somos nosotros, Jesús siempre está tocando a nuestras puertas para que lo tomemos en cuenta y le consultemos a Él antes que cualquier persona, Jesús siempre está ardiendo de amor por nosotros, aun los lideres y pastores pueden perder su relación con Dios, porque se acostumbran a las experiencias de conocimiento de años de servicio a Dios que los hace expertos, pero se les olvida pedir la ayuda a Dios y depender del Espíritu Santo, lo hacen a un lado para confiar en sus experiencias.

Al perder su relación con Dios pierden su gracia porque la gracia no depende de las experiencias, y se convierten en  personas que solo dan órdenes y no se preocupan por la vida espiritual de las personas que tienen a su cargo y pierdes la capacidad para reconocer el ardor que se produce por el fuego de la presencia de Dios, entonces se convierten en jefes y dejan de ser líderes.

Después del enfriamiento viene el pecado, y comienzas a creer en doctrinas equivocadas que te dan licencia para hacer todo tipo de cosas fuera de la voluntad de Dios.

1 Timoteo 4:2: “por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia”.

El único que nos puede redargüir es el Espíritu Santo pero como se enfrió la relación ya no escuchamos la voz del Espíritu Santo porque se encuentra distante de nosotros y llegamos a tener una mente cauterizada no dejando que el Espíritu Santo obre en nosotros.

La iglesia perfecta esta en tu relación con Dios, porque comienzas a ver con la óptica de Dios, pero cuando pierdes tu relación con Dios comienzas a ver todo tipo de defectos, la relación con Dios nos mantiene en el amor que nos permite ver mejor las cosas, muchas personas que comenzaron con pasión y fuego ya han ido perdiendo ese fuego y han comenzado a poner sus interés en otras cosas.

2 Timoteo 1:3: “Doy gracias a Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia, de que sin cesar me acuerdo de ti en mis oraciones noche y día; deseando verte, al acordarme de tus lágrimas, para llenarme de gozo; trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también. Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios,”

Aquel que no ora se mantiene amargado, nada puede impedirte que te mantengas en comunión con Dios, depende de nosotros el avivar o enfriar el fuego por Dios en nuestro corazón, así como la leña aviva el fuego, la oración y la palabra son las que avivan el fuego en nosotros por la presencia de Dios.

Las experiencias y conocimientos que tengamos no son malos pero si comenzamos a poner a un lado al Espíritu Santo, entonces se convierte en un problema, el mucho conocimiento sin relación se convierte en religión, sino serán los principales enemigos de la cruz de la iglesia de Cristo.

Cuando nos enfriamos en nuestra relación con Dios se va la fe, el gozo y nos comenzamos a vaciar y entonces vendrá el temor,  y eso nos va convirtiendo en cobardes y no emprendemos nada por cobardía. Es por ello que Pablo le dice a Timoteo que avivara el fuego que había en él, porque Timoteo estaba comenzando a tener miedo, alguien que tiene fuego en su vida tiene valentía y denuedo para salir a predicar este evangelio.

Si se apaga el fuego se va la fe y sin fe es imposible agradar a Dios, cuando el fuego se apaga nos avergonzamos de dar testimonio de Jesús, testificar es hablar, y hablar con nuestra vida, hablar de lo que Dios ha hecho en nuestras vidas. No nos avergonzamos de testificar quien es nuestro pastor y padre espiritual no nos avergoncemos de testificar de qué linaje somos.

Muchas personas quieren participar del poder, de las riquezas pero no de la aflicción, Jesús en una oportunidad les dice a sus discípulos que por haber participado de sus tribulaciones y sus aflicciones Él les daría un reino, no te avergüences de participar de las aflicciones del evangelio y serás recompensado.

Toma conciencia antes de que tu relación con Dios este tan distante que ya no le puedas oír, así que si perdiste tú relación con Dios puedes tomar la decisión de comenzar a avivar el fuego en ti por la presencia de Dios, no es tiempo de que se apague el fuego es tiempo de avivarlo porque no sabemos en qué momento va a llegar nuestra bendición, lo que estamos esperando, es tiempo de avivar el fuego porque ya está más cerca lo que estamos esperando, es tiempo de mantener nuestras lámparas encendidas, porque en cualquier momento llegará nuestro milagro, andemos velando, mantengámonos en guardia todos los días porque días de gloria vienen para nuestras vidas.