“Cuando Dios dice “No”

Cuando Dios responde sí a nuestras peticiones nos sentimos cómodos, pero el problema que tenemos los creyentes es cuando Dios dice “No”, y la Biblia está llena de los no de Dios, existen muchas promesas en las que encontramos un sí, pero también existen los no. Los no de Dios no son opinables o cuestionables, cuando Él creó a Adán le permitió muchas cosas, pero le dio un no y el enemigo por medio de mentiras le hizo creer que el no de Dios era refutable.

Nosotros tendemos a convertir un no de Dios en sí, cuando no nos gusta o no nos conviene, pero el propósito de Dios no es limitar la libertad de las personas, debemos entender que los no de Dios son para bendecirnos, protegernos y garantizar nuestro futuro. Ninguna verdad de Dios está sujeta a nuestros gustos o conveniencia, porque sus no son absolutos y no son revocables, pero tendemos a portarnos como niños malcriados y buscamos adaptar sus palabras a nuestra conveniencia para lograr hacer lo que queremos. La decadencia que presenta la humanidad se debe a que no hemos respetado los no de Dios, incluso existen creyentes que consideran que cumplir esto es parte de la religión o el legalismo, siendo incorrecto, debido a que es cierto que existen los sí de Dios, pero es necesario dar a conocer sus no porque son los que formarán nuestro carácter.

Los no de Dios son para evitar que nos desviemos del destino que Él diseñó para nosotros y para protegernos, cuando decidimos no hacer caso perdemos nuestro destino. Aprendamos a respetar los no de Dios y seamos personas de ejemplo; existen cosas en la fe que son relativas, pero existen otras que son inamovibles, la Palabra de Dios siempre será absoluta.

Cuando creemos el engaño del enemigo comenzamos a desafiar las palabras de Dios, y al hacer esto vendrán consecuencias, pues ellas son para bien y nunca para mal. Hay cosas en la vida que son opinables, pero hay otras que son absolutas, los no de Dios son absolutos y no opinables. Cuando algo nos gusta y nos conviene, al enemigo se le hace fácil convencernos de que la verdad de Dios no es absoluta; pero no somos lo que sentimos, somos lo que la Biblia dice, ¡somos personas naturales con mucha fe!

Las verdades de Dios siguen siendo verdades aunque no nos gusten, podemos sentir que somos unos fracasados, pero no somos lo que sentimos, somos lo que Dios creó y lo que Él dice que somos, esto no quiere decir que no tengamos momentos en los que nos sintamos fracasados, todos en algún momento pasamos por ello, pero es ahí cuando debemos decidir pese a lo que sintamos o hayamos perdido, mantener firme nuestra fe; podemos perder muchas cosas, pero jamás nuestra fe, porque es ella la que nos ayudará a levantarnos.

1 Corintios 6:9: “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,”

Las palabras de Dios son absolutas, y son verdades no cuestionables ni opinables, no nos dejemos convencer por lo que otros dicen cuando respetamos las verdades de Dios, obedecer los no de Dios siempre será lo mejor para nuestras vidas, porque estaremos bajo la perfecta voluntad de Él para con nosotros.