“Tu conexión a la vida”

La medida de tu éxito está determinada por tu conexión con Jesús, porque los hombres fallan, tienen limitaciones, pero Jesús nunca fallará y Él es más atractivo que el carisma de un líder; si lo levantamos, atraerá multitudes. La medida del éxito de cualquier líder será aquella con la que ellos logren conectar a la gente a Jesús. Pablo le dijo a Timoteo: hay un solo Dios, y en eso, todas las religiones coinciden, pero así como hay un solo Dios, hay un solo mediador entre Dios y los hombres y ese es Jesús. Pablo quería hacer entender a Timoteo que como líder tendría la tentación de conectar a la gente a él, sin embargo, su trabajo era conectarlos a Jesús siendo un facilitador para que la gente pueda conocerlo.

Si nos conectamos a un ministerio tendremos religión, pero si nos conectamos a Jesús tendremos relación. Hay una gran diferencia entre conocer de Jesús y conocer a Jesús, y lo podremos conocer a través de experiencias personales con Él y su Santo Espíritu que nos lo revela. Si sigues a un líder, en el momento que ya no esté te perderás, por eso debemos seguir a Jesús, Él es un líder permanente y eterno, estará contigo todos los días de tu vida hasta el fin del mundo.

Juan 15:1-2: “Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.”

La verdadera conexión a la vida es Jesús, porque no hay otro nombre dado a los hombres en el que podamos ser salvos. Jesús es la única vid verdadera, la fuente a la que debemos conectarnos, puede haber otras fuentes, pero solo Él es la verdadera. Lo primero que pasará cuando te conectes a Jesús es que tendrás vida, pero si estás lejos de Él te secaras. El único mediador entre Dios y los hombres debe ser Jesús, no debe existir otro, Él es el camino, la verdad y la vida. Cuando te conectas con Jesús no habrá religión que te aparte de Él, y no lo dejarás porque lo amas y entiendes que los hombres son imperfectos y que tu conexión está en Jesús.

Cuando te conectas a Jesús las pruebas te ayudan a bien y Él empieza a podarte para prepararte y darte algo más grande, porque todo aquel que da fruto Él lo podará para que lleve más; lo que te está pasando ahora no es para tu destrucción, es para tu multiplicación, y Jesús está en control de lo que te está sucediendo. Cuando tienes una relación con Él entiendes que al final te ayudará a bien, pero cuando no estás conectado a Jesús, al primer viento de poda te secas porque no estás conectado a la fuente de vida, el que está conectado a la vida no se seca ni se muere.

Juan 15:4- 6: “Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden.”

Cuando te conectas a Jesús eres estable y permanente, no te mueves por emociones sino que tu fundamento está en la Palabra y en medio de cualquier crisis te mantienes estable. Si estás conectado a Jesús  no importa la prueba que venga podrás permanecer. No pongas tu confianza en ningún sistema, solo ponla en Jesús, Él único que es estable, permanente y que te ama como ningún otro te amará. ¡Conéctate a Jesús!