Cómo vencer los desafíos a nuestra fe

Es cierto que todos vivimos momentos difíciles, y que en muchas oportunidades dudamos de lo que Dios puede hacer en nosotros y con nosotros, pero Él usa la Biblia para darnos patrones por medio de los hombres y mujeres cuyas vidas nos sirven de ejemplo para cada situación, ya que vivieron circunstancias muy similares a las nuestros. (Éxodo 3:1-10)

Moisés no creía que hubiese un plan para él y había limitado su destino a la cría de ovejas, hasta que un día Dios le reveló el propósito que tenía preparado para él. Quizá algunos de los planes que Dios te muestre no te agraden al principio, pero hay algo seguro: Absolutamente todos te bendecirán en gran manera. Sabemos que Él tiene grandes propósitos para nosotros, pero también habrá obstáculos para llevarlos a cabo. Muchas veces, esos obstáculos y debilidades son las características perfectas que Dios está buscando para llamarte.

Moisés le dijo 5 excusas a Dios para no obedecer lo que Él le estaba ordenando:

  • Éxodo 3:11: “Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel?”.

Moisés puso como excusa su baja autoestima, como producto de sus fracasos y frustraciones. Ahora bien, ¿Por qué Dios lo escogió? Él no lo escogió por sus fortalezas, sino por todas las debilidades que tenía. La baja autoestima, es un producto de no conocer a Dios.

Ante esto, Dios le respondió: “Ve, porque yo estaré contigo; y esto te será por señal de que yo te he enviado: cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, serviréis a Dios sobre este monte”. (Éxodo 3:12. Dios quería hacerle entender que no se trataba de él ni de quién era, sino de Dios mismo y que Él iba con Moisés. Él no te va a desamparar, y si Él está contigo, entonces ¿Quién podrá contra ti?. Como no conocía a Dios, no entendía quién iba con él.

  • Éxodo 3:13: “He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre?, ¿qué les responderé?”

Otra de las excusas que Moisés le presentó a Dios, era el hecho de no conocerlo. La ignorancia puede ser una excusa, pero aun esto no es un obstáculo para Él. Dios se nos revela cuando le obedecemos. Él está interesado en que lo conozcamos, y la forma de conocerlo es obedeciendo a sus órdenes. Esto no se trata de un conocimiento intelectual, sino por medio de experiencias. Dios le respondió a Moisés: “YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros”. Tus obstáculos y adversidades, son oportunidades para que tú conozcas mejor a Dios y ampliar tu conocimiento acerca de Él.

 

  • Éxodo 4:1: “Entonces Moisés respondió diciendo: He aquí que ellos no me creerán, ni oirán mi voz; porque dirán: No te ha aparecido Jehová”.

La duda es otra de las excusas comunes. Aunque Moisés dijo que “ellos no le creerían”, él mismo no le creía a Dios. Moisés no pensaba que fuera posible que el plan de Dios pudiera funcionar. Si buscamos evidencias de alguna evidencia que Dios no haya cumplido una de sus promesas, no la encontraremos; si nos detenemos a pensar en alguna evidencia que sustente nuestra duda, sabremos que no la hay.

  • Éxodo 4:10: “¡Ay, Señor! nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua”.

Las debilidades, fallas y errores fueron las últimas excusas que Moisés le dijo a Dios. Él había fracasado en el pasado pero con sus propios planes, mas cumpliendo los planes de Dios nunca fracasaría; sin embargo, seguía dudando de la posibilidades de Dios para cumplir sus promesas. Era necesario que Moisés tuviera debilidades, porque cuando las acompañamos con el poder de Dios, nos sentimos incapaces de hacer las cosas con nuestras fuerzas y reconocemos que necesitamos la presencia de Dios para poder continuar. Los que se sienten autosuficientes, llega el punto en el que creen que pueden vivir solos y sin necesidad de Dios.

  • Éxodo 4:13: “¡Ay, Señor! envía, te ruego, por medio del que debes enviar”.

En pocas palabras, Moisés estaba atemorizado por el fracaso, y por esto, finalmente le dijo a Dios que enviara a otra persona.

A pesar de todo, Moisés pudo vencer todos estos obstáculos. ¿Cómo? Decidió oír a Dios y obedecerle, aunque no supiera lo que iba a pasar. Dios asume responsabilidad total sobre las vidas de los que ponen sus vidas en Sus manos. Obedece y déjale a Dios las consecuencias. Da un salto de fe, deja todo en manos de Dios y verás que dará un excelente resultado. ¡Él nunca te decepcionará!

Pastor Francisco Barrios – Viernes 14-10-16