“Cómo identificar a un hombre enviado por Dios”

Jesús, hablando de liderazgo, dijo: “Si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán en el hoyo”.

Muchos líderes, en lugar de tener visión, tienen ambición. Esa ambición los hace creer que han sido llamados, ignorando que solo Dios es quien llama a cada uno conforme a su propósito. El propósito de Dios nunca perece y siempre está por encima de cualquier planificación humana. Asimismo, tú no naciste por casualidad; al contrario, Dios trazó un propósito y un plan para ti, y te ha destinado para cosas grandes y maravillosas.

No hay peor cosa que pasar la vida haciendo algo para lo cual no hemos sido llamados. Muchos piensan que por tener un llamado de Dios, están listos para ser enviados, pero olvidan que antes de eso necesitan atravesar por procesos que desarrollen su fe y su carácter. Los hombres que Dios levanta y envía, no están solo para ser el instrumento con el que Él se comunica con su pueblo, sino para formar el carácter de quienes le rodean.

Dios te trajo a este lugar porque eres parte de su plan. Lo mejor que puedes hacer es descubrir la razón por la que naciste. Ese propósito de Dios está en estado de semilla en el corazón de cada persona.

Oíd a vuestros profetas y serás prosperado, todo don que tengas se va a desarrollar en tu vida siempre y cuando te mantengas en la palabra de Dios.

Mientras este en la manada de Dios, Él te va a proteger, pero si te sales de ella, el enemigo te va a destruir, y mientras tú estés bajó la autoridad de Cristo, serás prosperado.