“Ayuno por Venezuela”

Éxodo 15:9: 11-14: “El enemigo dijo: Perseguiré, apresaré, repartiré despojos; Mi alma se saciará de ellos; Sacaré mi espada, los destruirá mi mano… ¿Quién como tú, oh Jehová, entre los dioses? ¿Quién como tú, magnífico en santidad, Terrible en maravillosas hazañas, hacedor de prodigios? Extendiste tu diestra; La tierra los tragó. Condujiste en tu misericordia a este pueblo que redimiste; Lo llevaste con tu poder a tu santa morada. Lo oirán los pueblos, y temblarán; Se apoderará dolor de la tierra de los filisteos”.

Siempre ha existido un choque entre dos reinos, dos gobiernos, porque el enemigo sigue intimidando y hablando por medio de bocas religiosas, que no logran entender lo que Dios va a hacer, aún hay creyentes que no entienden lo que Dios quiere hacer y le prestan su boca a Satanás. Estamos proclamando un cambio completo para un país que por muchos años el diablo ha dicho perseguiré, porque nuestro Dios gobierna y domina sobre todo, proclamemos lo que Dios está diciendo. Todo cambia de un momento a otro, tenemos que afrontar las tinieblas y ellas serán esparcidas con el Poder de Dios.

El Espíritu Santo está a punto de hacer algo, Él puede arreglar todo con un soplo, el mar se va a abrir y ahogará al enemigo, porque donde Dios te salva, allí ahoga a tus enemigos. Quién como Jesús que hizo los cielos con su gran poder, habrá algo difícil para Él, su brazo misericordioso conducirá este país. Que nadie aborte la visión, sigamos creyendo y proclamando, anunciemos la Palabra de Dios, que puede rescatar a un pueblo de más de 400 años de esclavitud, lo que al diablo le costó destruir en muchos años, Dios lo arreglará en una noche, a Dios no le toma todo el tiempo que le costó a Satanás apresarlo, libertarlo. Alumbra la luz, la esperanza y el cambio en Venezuela, no desmayes porque es tu Dios que te esfuerza, siempre te ayudará y sustentará.

Isaías 41:10-14,16-20: “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. He aquí que todos los que se enojan contra ti serán avergonzados y confundidos; serán como nada y perecerán los que contienden contigo. Buscarás a los que tienen contienda contigo, y no los hallarás; serán como nada, y como cosa que no es, aquellos que te hacen la guerra. Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo. No temas, gusano de Jacob, oh vosotros los pocos de Israel; yo soy tu socorro, dice Jehová; el Santo de Israel es tu Redentor… Los aventarás, y los llevará el viento, y los esparcirá el torbellino; pero tú te regocijarás en Jehová, te gloriarás en el Santo de Israel. Los afligidos y menesterosos buscan las aguas, y no las hay; seca está de sed su lengua; yo Jehová los oiré, yo el Dios de Israel no los desampararé. En las alturas abriré ríos, y fuentes en medio de los valles; abriré en el desierto estanques de aguas, y manantiales de aguas en la tierra seca. Daré en el desierto cedros, acacias, arrayanes y olivos; pondré en la soledad cipreses, pinos y bojes juntamente, para que vean y conozcan, y adviertan y entiendan todos, que la mano de Jehová hace esto, y que el Santo de Israel lo creó”.

El Señor te dice, te he puesto por trillo lleno de dientes, dice la Biblia cualquiera que le hablare a este monte que se quite, se quitará y hemos hablado a la tierra de Venezuela “Sea la Luz”, estamos aquí no solo para ver, sino para cambiar la historia. Nos regocijaremos en Jehová, pero sigamos clamando con desesperación por un verdadero cambio, que la idiosincrasia no nos ciegue para ver lo que Dios va a hacer, no te preocupes si no lo entiendes todo, la mano de Jehová está detrás de todo esto.

Malaquías 4:6: “El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición”.

Dios, está volviendo el corazón de sus hijos a su Padre, se va a caer toda ideología religiosa, el único que tiene que ser exaltado es el Padre. Lo que abrió el cielo fue el fuego de la oración de Elías, uno solo de Jehová puede contra 850 del diablo y aquí hay más de uno.

1 Reyes 19:8-15: “Se levantó, pues, y comió y bebió; y fortalecido con aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios. Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías? El respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida. Él le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento un terremoto; pero Jehová no estaba en el terremoto. Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo apacible y delicado.  Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y se puso a la puerta de la cueva. Y he aquí vino a él una voz, diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías? El respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida. Y le dijo Jehová: Ve, vuélvete por tu camino, por el desierto de Damasco; y llegarás, y ungirás a Hazael por rey de Siria”.

Estamos en el monte de la Presencia de Dios, en este monte Él revelará sus sazones para las naciones y la sangre de los santos que se ha derramado en Latinoamérica es la semilla para hacer lo que Dios ha dicho que hará. Se requiere una intervención de Dios para que se haga realidad su plan divino para Latinoamérica.