Aprópiate de lo Invisible por la Fe

Hebreos 11:24: “Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón…”

La gente sin visión solo ve lo que este mundo natural le ofrece, y lo que se ve es lo que controla tu corazón y acciones, pero la fe te hace ver una realidad superior. Cuando por la fe abres los ojos, y miras con los ojos del espíritu el galardón que tiene Dios para ti, todo lo que te ofrece esta tierra palidece en comparación con lo que Dios puede darte.

Lo Invisible es del Reino de Dios, y te presenta galardones, promociones, riquezas, y cuando ves el reino de Dios y lo que te ofrece, jamás retrocederás, sino que avanzarás al futuro en el que cosecharás galardones. Comienza a observar lo imposible; lo que ves, es lo que conquistarás; sobre aquello en lo que tienes puesta la mirada de fe, eso es lo que conquistarás. Necesitamos que el Espíritu de Dios abra nuestros ojos, y por la fe  apropiarnos de las promesas.

Nuestra realidad espiritual es más fuerte que nuestra realidad temporal; porque la verdad del reino de Dios está por encima de cualquier cosa cuando comienzas a ver lo eterno. La fe es creer, pero también es confesar; y cuando lo haces, comienzas a caminar en lo sobrenatural y eterno. Deja de estar mirando hacia dónde puedes encontrar la ayuda que necesitas en lo temporal, comienza a ver lo invisible; porque cuando abras los ojos espirituales, te darás cuenta de que Dios tiene grandes cosas para ti.

Observa con los ojos de la fe, porque lo que buscas depende de lo que ves y oyes. El enemigo es experto en confundirte para que creas que no puedes conseguir las cosas, porque sabe que nos parecemos a lo que escuchamos.

Nos parecemos a lo que visualizamos, vemos y creemos. No veas lo que el hombre dice, sino lo que Dios te muestra a través de su Palabra, porque lo que obtendrás será lo que eres capaz de visualizar. Las cosas que están en el corazón de Dios llegan al tuyo por medio de la revelación del Espíritu Santo. Hay muchas cosas que aún no has alcanzado, porque no sabes que te pertenecen. ¿Y cómo saber si es tuyo? Si te fue revelado, lo es, y junto con esa visión vendrá una palabra de responsabilidad.

Hebreos 11:3: “Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.”

Solo los hijos de Dios tienen la capacidad y el poder de la fe creativa que Dios tiene; solo ellos tienen el poder de declarar la Palabra. En tu boca no solo tienes la capacidad de propiciar un milagro, sino un torrente de bendiciones.

Nunca perderás tiempo creyendo; si crees bien, en su momento verás resultados. Y no se trata de creer lo que quieres para ti, sino lo que Dios quiere para ti.

Colosenses 1:15: “El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.”

Todo a lo que le pones la imagen de Cristo, lo conviertes de invisible a visible; y todo esto proviene del Cielo y actúa de manera sobrenatural. Colócale a todo lo que hagas la palabra e imagen de Dios, y convertirás lo temporal y natural en eterno y sobrenatural.

No mires las cosas, lo más importante es mirar a Jesús y su Palabra. El mayor nivel de fe es el que coloca sus ojos en Jesús en medio del problema. Si miras a Jesús caminando sobre las circunstancias, tu fe se va a elevar al nivel de caminar como Jesús.