“Aparenta ser una derrota”

Hay muchas cosas en nuestra vida que solo aparentan, porque todo en la tierra es circunstancial. Ese problema, ante Dios tiene que pasar; lo único que permanece es la Palabra de Dios, el problema se quiere presentar como eterno cuando es circunstancial y lo único eterno se llama Dios. La situación que estás pasando ahora, si te aferras a Jesús va a ser temporal; no podemos poner nuestra fe en lo temporal, sino en lo eterno.

Todo lo que esta fuera de la Palabra de Dios, es  una realidad circunstancial, el único que tiene la verdad absoluta, es Dios, porque lo circunstancial no puede vencer lo eterno. El profeta Jeremías tenía un problema, él se veía como niño, pero Dios no lo veía así. Un niño es niño y no lo puede negar, pero no todo el tiempo va a permanecer siendo niño, es una realidad circunstancial. Dios tiene planes y propósitos, Dios planea cosas para los que Él ama. Dios tiene propósitos eternos para nosotros y en base a lo que Él planea, es que empieza a trabajar en nuestra circunstancia.

Vemos el problema y pensamos que el problema va a permanecer para siempre, pero lo que nos va a perseguir toda la vida, es el propósito de Dios. Confundimos lo circunstancial con lo eterno. Tu destino es eterno, y en lo eterno no permanece la maldad, no permanece lo que no es de Dios. La enfermedad es circunstancial, puede venir a tu cuerpo pero no se puede quedar en él.

2 Corintios 4:7; 18: “Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros…  no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.”

La fe nunca va a negar la realidad, la va a cambiar. La noche oscura va terminar en algún momento, porque todo es cíclico en la vida. Pablo estaba derribado ante su oponente, pero aún en el piso dijo “esta guerra no ha terminando, perdí una batalla pero no la guerra”. Todavía hay oportunidad para que lo eterno de Dios venza la circunstancia.

Tu problema es como ver un niño, es solamente una etapa circunstancial en tu vida, tu no vas a pasar así todo el tiempo, Dios no te diseñó para estar así todo el tiempo, y de la misma forma esa circunstancia en tu vida, no va a permanecer así todo el tiempo.

¿Que estas viendo tú en el país ahora? problemas, miseria, pobreza, hambre; pero todo lo que se ve en esta tierra es temporal, pero lo que no se ve es eterno. ¿Y qué no se está viendo? Los días de gloria.  ¿Dónde están los días de gloria? el hecho de que no se ve, no quiere decir que no es una verdad;  la verdad eterna va a prevalecer sobre lo circunstancial.

Podemos estar viendo las cosas diferentes de como Dios las ve, pues, lo que permanece en el tiempo, es lo eterno. Puedes estar viendo lo eterno como circunstancial, o puedes estar viendo lo circunstancial como si fuera eterno. Lo circunstancial se va a ir como llegó porque la Biblia lo dice. Puedes ponerte de pie porque Dios te diseñó para la victoria. Dios te diseñó para prestar y no para pedir prestado.

A veces estamos tan ocupados mirando nuestra circunstancia, en vez de ver a Jesús. Pongamos nuestra mirada en Jesús, quita tu mirada de lo circunstancial y empieza a mirar lo eterno; Dios lo anuncia para que quitemos nuestra mirada de lo circunstancial y la pongamos en lo que es eterno. Dios anuncia los días de gloria para que quitemos la mirada de lo que es temporal, y lo pongamos en lo que es eterno.  Podemos afectar el futuro de este país creyendo a Dios, podemos afectar el futuro de esta generación creyendo a Dios. ¡Vienen días de gloria para este país!