¿Cómo alcanzar la salvación de nuestros familiares?

Josué 24:15: “Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová.”

Hechos 16:25-32: “Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían. Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron. Despertando el carcelero, y viendo abiertas las puertas de la cárcel, sacó la espada y se iba a matar, pensando que los presos habían huido. Mas Pablo clamó a gran voz, diciendo: No te hagas ningún mal, pues todos estamos aquí. El entonces, pidiendo luz, se precipitó adentro, y temblando, se postró a los pies de Pablo y de Silas; y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.”

Todo en el reino de Dios se conquista por fe, creíste no por obras sino por fe, a tu corazón vino una palabra de Dios por la que fuiste salvo, pero no debes conformarte con tu salvación, es necesario procurar la de tu familia, el plan de Dios es que ellos también entren en el pacto de salvación. La fe es un músculo que mientras más se usa, más se fortalece, no te preocupes si aún no ves que tu familia llega a los pies de Jesús, la realidad te dice que no ha acontecido, pero la fe te dice que está por llegar.

Determina y enfoca tu fe en que tus familiares tendrán un encuentro con Dios. No puedes conformarte con la salvación que Dios te ha dado, esto es un regalo para compartirlo. Aprovecha esta crisis para adorar, para dar testimonio, para ganar a tu familia para Cristo. El enemigo quiere mantener cautiva a tu familia, pero debes levantarte en autoridad, alabanza e intercesión, sobre todo en fe, aferrado a la promesa de salvación para tu familia, porque mi casa y yo serviremos a Jehová, no importa dónde estén, cuando hay un hombre o una mujer orando hasta las piedras predican, no te preocupes alguien se le aparecerá y le hablará a tu familiar de Jesús.

Párate en fe y comienza a llamar y a reclamar la salvación de tu casa, así como tú fuiste trasladado de las tinieblas a la luz admirable de Dios, tu familia también lo será, porque la fe que usaste para creer, es la misma que usarás para que ellos lleguen.

  1. El Padre ama a cada persona y no quiere que se pierdan: No existe gente especial para Dios, Él ama a todos por igual. Mientras más oras y crees por tu familia, más amor les demuestras, y si aumentas tu amor por alguien, aumentas tu fe para su salvación. El amor es el arma más poderosa, así que no dejes enfriar tu amor por ellos. El que ama da, no espera que le den, y el amor no solo se expresa con palabras
  2. sino en acciones. El amor no condena, el amor perdona y es paciente.

Juan 3:16: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”

  1. Conoce cada promesa de salvación: No puedes tener conocimiento sin fundamento bíblico, debes leer cada promesa que Dios da para la salvación. La fe tiene niveles, pero el máximo nivel es la convicción total de que Dios tiene el poder para cumplir lo que ha prometido. El problema con tus familiares es que comenzaste a imaginar los métodos para que ellos sean salvos, pero no depende de si le han predicado, tu confianza debe estar fundada en que Dios lo hará. Cuando te aferras a la Palabra, tomas una espada para la liberación de tu familia, y te vistes de la armadura de autoridad. La salvación en el reino de Dios es contagiosa, basta que se levante uno para creer por la salvación de su familia para que todos lleguen.

Salmo 72:4: “Juzgará a los afligidos del pueblo, Salvará a los hijos del menesteroso, Y aplastará al opresor.”

  1. Pide en oración con fe la salvación de tu familia: Pide y te será hecho. Pide con fe la salvación de tu casa, debes orar conforme a las promesas de Dios, no a lo que ves. Ya Cristo ganó la salvación de tu familia en la cruz del calvario, ya esa salvación está ganada.

Juan 16:23: “En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.”

  1. Vive una vida intachable de testimonio y buenos frutos delante de tu familia: Es importante que vean un buen testimonio en ti, pueden cuestionar tus palabras, pero no tus frutos. El que está lleno de Jesús reconcilia a la familia.
  2. Usa la sabiduría para compartir tu fe: Hay gente que predica mal, es necesario predicar con sabiduría no con religión. La sabiduría es la prudencia de palabras, todos deben ver que no eres el más pronto para juzgar, nunca te pongas del lado de alguien, oye todas las partes y llévalos al centro que es Cristo. No puedes pensar solo en ti, sigue orando por tu familia, aunque existe la distancia no te olvides de ellos, porque Dios no se ha olvidado de ti.

 Isaías 49:15: “¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti.”