“LA FE DE JESÚS VIVE EN TI” (SERVICIO ESPECIAL DE JÓVENES)

En primer lugar, deben saber que el amor de Jesús por ustedes no se ha acabado, es más, Él está ahorita mismo, aquí entre nosotros. Él jamás se va de nuestro lado, solo que muchas veces somos nosotros los que no sentimos y nos alejamos; pero su amor por nosotros siempre permanece igual.

Hay tres cosas que Jesús quiere decirles:

  1. Ustedes son la sorpresa de Dios para este tiempo, son los que Él usará para sorprender a este país.
  2. Ustedes son la estrategia del Cielo para confundir al adversario. Satanás y todos sus demonios quedarán confundidos por lo que hará Dios con ustedes.
  3. Ustedes son los corazones fieles que traerán la gloria de Dios a la tierra una vez más; no se miren diferente, ¡ustedes son corazones fieles para Dios!

En el momento en que Jesús te llama no es para una vida común y corriente; más bien, es un llamado para una vida extraordinaria y sobrenatural. Jesús conoce el potencial de cada uno, y a pesar de que hoy seas una pequeña semilla, Dios sabe que mañana puedes llegar a ser un gran árbol, solo necesitas el proceso correcto.  Las personas a tu alrededor tal vez te van a ver como alguien común y promedio, pero Jesús te mira con grandeza dentro de ti, y esta nunca estará afuera, sino en tu confianza y fe en Dios. En Él hay perfección y grandeza; por lo tanto, si Él vive dentro de ti, esa grandeza también lo está, solo tienes que conectarte con Él.

Es necesario que sepas que Dios te ha escogido para algo sobrenatural. Él nunca comete errores ni existen casualidades en sus planes, Él no se equivoca y tampoco cometió un error contigo. El día en que vio que este país pasaría por estas circunstancias, Él puso sus ojos en nosotros, porque no somos un error ni vivimos por una coincidencia. Si Dios nos tiene aquí, en este tiempo, somos la alternativa de Dios para levantar a este país. Así que tú, joven, no te mires como un error, porque eres la alternativa de Dios para cambiar las circunstancias. ¡No eres uno más del montón! Él no cometió errores, y sí, pudo escoger a otros pero no lo hizo, ¡te llamó a ti! No importa cómo te encuentres o cómo te sientas hoy, Dios te mira diferente, ¡Él te mira como una solución! Sus planes son perfectos, y cada uno de ellos se cumplirá en ti.

Al ver el reto al que nos enfrentamos como nación, me doy cuenta de que no fuimos escogidos para una victoria común que se pueda olvidar en el tiempo; esta batalla se recordará por muchas generaciones. Estos no son los tiempos más fáciles, pero sí son los de mayores hazañas. Dios quiere hacer hazañas en la tierra nuevamente, con un grupo de hombres y mujeres que le crean. Él ha trabajado mucho en cada uno de nosotros, empezando desde nuestros nacimientos, y Él no trabaja para perder el tiempo, así que Sus propósitos se cumplirán, pues, así como ha empezado la obra en ti, también la terminará. ¡Jesús cumplirá su propósito en ti, sin importar las circunstancias!

Cuando no tenemos identidad en Jesús, buscamos a otros para que hagan lo que Dios nos llamó para hacer. Hay cosas que tú y solo tú puedes hacer, ¡ningún otro! Hay lugares a los que solo tú puedes entrar, y una labor que Dios hará contigo para bendecir a otros y tú debes asumir tu responsabilidad. ¡Dios no es como los hombres! No importa cuántas veces hayamos fallado, Él sigue siendo fiel y sigue trabajando contigo. ¡Él no está buscando a otros, porque te ha escogido! A medida que Dios te va formando, Él te perfecciona y te prueba lo que te va dando, para que puedas poner en práctica lo que te ha enseñado.  ¡No somos cualquier generación! ¡Somos una generación de fuego que Dios usará para volver naciones a Jesús!  Y así como nuestro Dios es extraordinario, nuestro llamado también lo es. No seas de los que evaden la responsabilidad de enfrentar al gigante. No necesitas la envestidura de un título, porque Dios conoce tu nombre, Él sabe lo que hará contigo, tu destino ya está escrito y tu futuro ya ha sido plasmado.

Necesitas conectarte a Dios para saber andar por el camino que Él te ha trazado, ¡pero no le des la espalda al gigante! Los peces muertos nadan con la corriente, ¡sé como pez vivo en el propósito que Dios tiene contigo y nada contra la corriente! Él ha trabajado contigo y ahora probará de qué estás hecho. Esta no es la hora de dudar ni de tener temor, ¡no dejes de creer! Cuando atraviesas momentos difíciles, Jesús nunca te hablará de tu problema sino de la solución a toda circunstancia, la cual nunca estará afuera, ya está dentro de ti, porque Jesús es la solución y Él vive dentro de tu corazón. Mientras más hables de tu problema, más grande se hará para ti; pero mientras más grande sea tu confesión de fe, más rápido se empequeñecerá tu problema. ¡Tú tienes que creer por tu propia historia y tu propio futuro! Llegó la hora de mirar adentro de ti mismo, porque si Jesús, que ve tu corazón, cree en ti, no te dará la opción de que tú no creas en ti mismo. De esa manera, ayudarás a muchos otros a llegar al otro lado.

Has llegado aquí porque Dios te ha protegido, su mano te ha guardado. La queja y la crítica nunca van a cambiar tu situación; la solución no está en buscar culpables, ni tampoco en juzgar a tu hermano, de nada vale. Hay cosas por las que pasas que te disgustan y les echas la culpa a otros, sin saber que se la estás echando a Dios. Quien no sabe usar la fe, empieza a buscar culpables. La fe no es solo para conquistar las cosas materiales, la fe es más para tener un estado espiritual de gozo por encima de las dificultades. No se trata de sentimientos, por eso Jesús forma en ti el carácter, para que no actúes por lo que sientes, sino por tus convicciones.

Escribe en tu corazón estas tres enseñanzas:

  1. Nunca te olvides de tu entrenamiento espiritual. Recuerda cada experiencia que has tenido con Jesús, en cada congreso ha sido Dios dejando una marca en tu vida, ¡no te olvides de lo que Él te impartió en cada uno de ellos! Tampoco olvides tus experiencias en El Evangelio Cambia, predicando a Jesús. Cada etapa que vivimos nos hacen pensar que esa es nuestra máxima cima de éxito, pero lo que viene no se compara con lo que hemos vivido. ¡Dios nos ha estado entrenando para las naciones! Ya no vamos por un millón, vamos por un país. ¡Estamos a punto de salir a un nivel nuevo! Si tú, en tu entrenamiento, no eres diligente, serás uno de los primeros en caer. No seas como Jonás, que decidió orar cuando ya se lo había tragado el pez, sé más bien como Daniel que entró en el foso de los leones orando, seguro y confiado de su Dios.
  1. Esa fe en ti es tu salvación, pero también es la salvación de muchos. Miles están dependiendo de que unos pocos tengan fe. Este país depende de que tú sigas creyendo. La fe no es egoísta, la fe cree primero por otros que por sí mismo. La fe más fuerte es la que cree por otros; no enfoques tu fe para solamente en que tú salgas de ese problema, enfócala para que muchos encuentren la solución en Jesús. Cuando los discípulos padecían en la barca, por causa de la tormenta, Jesús, tranquilamente se durmió porque su confianza era esta: si yo estoy aquí, mi fe no permitirá que ustedes se hundan. Mientras tú crees, tu alrededor no se hunde porque Jesús está en ti. Mientras que ustedes, jóvenes, se mantienen creyendo, este barco, que es Venezuela no se hundirá.
  1. Ten mucha expectativa de lo que viene. Lo que a mí me mantiene creyendo es la expectativa de lo que me espera del otro lado. Tú nunca vas a recibir más de lo que esperas, ¿qué estás esperando para el Congreso Nacional de Jóvenes 2018 Jesús es la Solución? ¿Qué esperas para este año? ¡Levanta tu expectativa! Quien tiene expectativas en el porvenir, no está recordando los buenos tiempos del pasado, porque sabe que lo que viene será mucho mejor y más grande que lo que ha vivido.

Si de alguna manera tu fe había menguado, ¡vuelve a conectarte con el Cristo que está dentro de ti!

Pastor Yobany Blanco (Sábado 17-02-2018)