El ejemplo de Cristo como gran Intercesor
Cristo es nuestro mayor ejemplo de intercesión, todo aquel que quiera vivir en victoria sobre el pecado, la adversidad y sobre el mundo tendrá que tomar el ejemplo de Cristo.
Toda persona debe vivir en esta carne como un intercesor, si Jesús pudo hacerlo, entonces cada uno de nosotros debemos tener una vida de intercesión, es lamentable que mucha gente piense que la intercesión es de locos.
La intercesión tiene el poder de librar de la muerte a aquella persona por la cual se clama, porque estamos orando a Dios vivo; pero ese clamor no debe ser inconsistente porque ese no fue el ejemplo de Jesucristo, en una intercesión debemos incluir las lágrimas, no importando si eres hombre, porque se trata de tener un corazón firme pero también tierno, al interceder buscamos clamar, suplicar, no podemos tener una posición orgullosa y exigente.
Un intercesor puede mover la misericordia de Dios por causa de su ruego y suplica, la autoridad debe ser usada contra el reino de las tinieblas, pero estamos bajo la autoridad del Reino de los Cielos. Una de las cosas con las que un creyente debe pelear es en contra de su carne, vigilar nuestros corazones, porque las debilidades mas serias de una persona espiritual es llegar a creer que es autosuficiente, el odio, envidia y la falta de perdón.
Debemos cuidarnos de tener un espíritu de altivez y autosuficiencia, es algo muy peligroso llegar a pensar que nada funcionaría sin la presencia de un hombre, porque es Dios quien sustenta Su obra, todos somos siervos de Jesucristo, no podemos ser ingenuos en pensar que no necesitamos a Dios. El intercesor se llama así por su tarea de colocarse frente a Dios, a favor de los hombres y contra el pecado.
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