El domingo 1 de agosto el Pastor Javier Bertucci predicó la décima sexta clase de intercesión a la congregación reunida. Desde su domicilio, enseñó a la Iglesia la importancia de tener una carga de oración por el país y como ésta desatará un próximo avivamiento en la nación.
No tienes tiempo que perder, no eres del mundo. Dios necesita de un hombre y una mujer que se rindan a sus pies para hacer Su obra, para esto Jesús vino a la tierra. Dios perfecciona sólo lo que Él comienza, no trates de hacer tu propio plan, Él no va a perfeccionar lo que no ha comenzado. El movimiento de intercesión en este país lo comenzó Dios y Él lo perfeccionará.
Un intercesor verdadero debe tener carga en su corazón por la salvación de su nación. Tu espíritu debe estar sensible a la necesidades, teniendo una carga por tu país. Ora precisamente por las cosas que están sucediendo y afectando a las personas que te rodean. Dios va a usar a las personas que tengan carga por este país y los que no la tengan serán echados a un lado.
Cuando Dios aviva a una nación no sólo restaura el ambiente espiritual, sino que restablece la economía de ese país. Tu voluntad debe ser la de Dios, cuando Dios te pide que intercedas por algo o alguien, es porque tiene un plan de afectarlo y transformarlo con Su poder.
Nadie puede tener una carga espiritual y pensar que será libre de las responsabilidades de esta tierra, tendrás que seguir trabajando, estudiando, cocinado y haciendo todo lo que sea necesario para salir adelante, llevarás la carga de Dios y la tuya. Si el hombre empieza a ser transformado por el poder de Dios, como consecuencia el país se renovará totalmente.
Dios no sólo te dará una carga de oración por este país, sino que también te dará una responsabilidad. En esa dinámica y mover del Espíritu Santo que se llama avivamiento, Dios transformará tu corazón para que seas parte de los hombres y mujeres que reconstruirán este país por medio de la intercesión.
Pastor Javier Bertucci
Domingo 01/08/2010 |