CERCA DE 1 MIL PERSONAS MANIFESTARON PÚBLICAMENTE SU FE Y AMOR POR JESÚS

Pastor Javier Bertucci encabezó Bautizos Maranatha 2018

Bertucci: “Esta es la aspiración de una mejor conciencia, una mejor vida que pueda traducirse en mejoras para sus familias y finalmente para su país.”

En un ambiente de alegría, fe, entusiasmo y gran expectativas se desarrollaron los bautizos celebrados por la Iglesia Maranatha Venezuela, este sábado 24 de noviembre, actividad encabezada por el pastor Javier Bertucci, y en la que cerca de 1 mil personas, bajaron a las aguas como testimonio público de su fe en Jesús y determinación de servir a Dios en la plenitud de su gracia y amor. De esta forma, desde tempranas horas, la multitud se congregó en  las instalaciones de la Iglesia Maranatha Venezuela, sede Valencia, para recibir la enseñanza impartida por el Pastor Francisco Barrios, sobre el significado y la importancia del bautismo para los creyentes.

Luego de un momento de alabanza y adoración a Dios, el pastor Barrios se dirigió a los presentes para enseñarles la importancia del bautismo para la carrera de fe que caminamos en Jesús. Y que, aunque este no salva, sí es necesario en un acto de obediencia a Dios para que Él pueda bendecirnos, dando como resultado que el Cielo se abra a favor del creyente. Fue enfático al señalar que el único requisito para ser bautizado es creer en Jesús de todo corazón, lo demás son doctrinas impuestas por los hombres, que nada tienen que ver con lo que Dios ha dispuesto en su Palabra. Una vez culminado el mensaje impartido por el pastor Francisco Barrios, las expectativas en los que serían bautizados aumentaron, puesto que avivó el deseo de tener sobre sus vidas esos cielos abiertos y ser llenos del poder de Dios.

 

Los bautizos tuvieron lugar en una finca en el municipio Guacara, estado Carabobo, lugar al que fueron trasladados los futuros bautizados, con un despliegue logístico en el que participaron más de 300 servidores, quienes con amor les atendieron. Una atmósfera de alabanza y profunda adoración se hizo presente, motivando a los presentes a mantener una actitud reverente y expectante. Los que fueron bautizados procedían, no solo de Valencia, sino de varios municipios aledaños y otras entidades cercanas, contándose personas de Puerto Cabello y San Joaquín, así como del Distrito Capital, Miranda y Yaracuy.

El pastor Bertucci impartió un mensaje poderoso respecto al valor del bautismo, afirmando que este representa la aspiración de una mejor conciencia y una mejor vida que pueda redundar asimismo, en positivos cambios para sus familias, y finalmente, para su país. De igual forma, aseguró que, “la fe en Jesús es una fe práctica, que genera cambios en la vida de aquellos que la asumen; no es una religión lo estamos enseñando, por lo que cada día la gente sigue acudiendo a Dios con humildad y absoluto reconocimiento de que necesitan urgentemente, para sus almas y sus vidas, la influencia y los valores de Jesús.”

Así fueron inmersos en las aguas, de treintena en trentena, los cientos de aspirantes, quienes fueron bautizados en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; entre tanto, un ambiente de emoción, alegría y agradecimiento a Dios se vivía entre los que se bautizaban y sus familiares.  Muchos declaraban sentir el poder transformador de Jesús en su ser, además, de tener una nueva oportunidad para seguir adelante. Este fue el caso de Reinaldo Oliveros, quien expresó que sintió que Dios había cambiado su vida a partir de ese momento, por lo que ahora era un hombre nuevo. También Milagros Paraco, quien aseguró que fue libre del temor, que este ya no estaba en ella, y que en definitiva, había nacido de nuevo, y fue determinante para su vida el ser bautizada. Muchos otros fueron libertados de vicios, o recibieron el bautismo en el Espíritu Santo; todos, los que con convicción y entrega bajaron a las aguas recibieron una fresca llenura de Dios que les renovó en fe y esperanzas para continuar su carrera de fe como auténticos hijos de Dios.

Esta actividad, de profunda naturaleza espiritual, culminó en un ambiente en el que la presencia de Dios se hizo plena, y con una sublime oración del pastor Bertucci, quien declaró que toda Venezuela, conocerá y amará a Jesús, dando paso a que la voluntad de Dios se cumpla en toda su tierra, y pidió que este acto de obediencia y de justicia, fuese tomando en cuenta por el Cielo a favor de la nación. ¡Amén!