“Un asesino silencioso” – mensaje especial a los jóvenes”

Los médicos llaman asesino silencioso al colesterol, otros, a la mala alimentación o a los niveles descontrolados de tensión; en pocas palabras, los denominan así porque al tenerlos en el cuerpo, aparentan no producir ningún mal, pero, poco a poco te matan. De esa misma forma es el desánimo. En algunos adultos afecta por causa de crisis financieras, o por algunos fracasos pero, en los jóvenes, el desánimo viene como producto de la insatisfacción.

Juan 4:14: “mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.

La Biblia relata una ocasión en la que Jesús se encontró con una mujer samaritana. Él le habló de su condición, haciéndole ver que, aunque había tenido cinco hombres como pareja, y aunque en ese momento tenía otro, ella no estaba satisfecha, entonces, le enseñó que, quien bebe de su agua, no experimenta sed jamás, sino que esa misma agua se convierte en cada persona en una fuente que salta para vida eterna; en otras palabras, va y llena a otros con lo que recibe.

Adán y Eva vivían en un principio en el Edén, que significa lugar de placer; es decir, ellos vivían en una constante satisfacción porque tenían todo lo que necesitaban y la presencia de Dios estaba siempre con ellos. Pero un día, Satanás se acercó a Eva en forma de serpiente para confundirla, haciéndole pensar que lo que tenía no era suficiente, y que podría sentirse realizada si comía de aquello que Dios le había prohibido.

Génesis 1:29: “Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer.”

Así solemos ser en muchas ocasiones, no nos basta con lo que tenemos, sino que siempre tenemos el deseo de algo más. Cuando Dios nos dice no a ciertas cosas, es por cuidarnos, por amor, para evitarnos atravesar por situaciones que nos harán daño. Lo único que realmente nos llenará y suplirá las necesidades que tenemos, se llama Jesucristo, ¡nada más lo hará! Lo único que puede satisfacer la sed del hombre es la presencia de Jesús. Ninguna cosa material, ninguna persona, ni ninguna condición podrá jamás llenar nuestros corazones como Él.

Cuando venga Satanás a querer venderte la idea de que no eres feliz con Jesús, ¡no le hagas caso! Porque lo que Jesús te dará, jamás te causará sed de otras cosas, sino que te llenará totalmente con Su amor y te llevará a vivir todos los grandes propósitos que Él tiene para ti. Jesús dijo: “El que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás”. No solamente te llenas tú cuando conoces a Jesús, sino que te conviertes en una fuente de bendiciones para todos los que te rodean. ¡Con Jesús eres más que suficiente para ser enteramente feliz!

Satanás siempre intenta engañarte, ofreciéndote cosas que para la vista son agradables, haciéndote creer que al tenerlas, serás feliz, pero una vez que lo aceptas, te señala, te acusa y condena, solo para hacer crecer en ti el desánimo, y que termines por no desear más nunca acercarte a Jesús. Por eso, es necesario que estés apercibido. Cuando conoces realmente a Jesús, y entiendes que su gracia su amor por ti son infinitos, incondicionales, e inagotables, no existe nada que pueda engañarte. ¡Solamente el amor de Jesús te saciará por completo, y te dará muchísimo más de lo que necesitas y esperas! Cumplir los sueños de Dios para ti y servirle a Él, te hará realmente feliz. ¡La intimidad con Dios produce una verdadera satisfacción!

Pastor Francisco Barrios (Sábado 21-10-2017)